José Ramón García Hernández

Con la misma temperatura

José Ramón García Hernández


Una triada bien española

03/03/2024

En su imprescindible libro 'Biografía de la Libertad, el Renacimiento' del primer espada intelectual de esta España contemporánea, de los de verdad, de los que usted no ha escuchado porque no está en la 'propaganda oficial', el director de la Real Academia de Ciencias Morales y Política, por si creen que está al alcance de cualquiera de los 'listos oficiales' proclamados por sus respectivas parroquias, Benigno Pendás, está realizando una síntesis culta, llena de todas las referencias indispensables para comprender de verdad, desde la moderación y con distancia, todas estas épocas históricas, la búsqueda de la indiscutible libertad, llena de sentido del humor y de todas las referencias bibliográficas, obras de arte, música, autores que no han pasado el filtro de la Inteligencia Artificial, necesarios para los que nos gusta vivir a tope y sin que vivamos de prestado, de lo que no participamos de lo que nos cuentan los cuentacuentos.
Pues bien, si siguen con aliento después de esta pequeña frase introductoria, el libro sobre todo rezuma de 'perlas' destellantes y brillantes de inteligencia y de probado sentido del humor, no de ese que todo el mundo cree poseer sin cata alguna.  Y aunque todavía estoy degustando cada página, la carcajada que proferí para sonrojo de los que viajaban conmigo en la silente Noruega, me da pie a esta pieza de "A la misma temperatura".
Pendás afirma que las tesis sobre el Renacimiento en España nadan entre »el negacionismo, el casticismo y el universalismo», y cuando cierras un libro en lágrimas es porque sabes que sin quererlo acaba de tocar de una forma sencilla una de las mejores explicaciones sobre 'ese alma y genio' españoles que tantos libros ha provocado. Cada vez que hablo de algo y a ustedes les ocurre igual, porque esta es la mejor y culta definición del 'cuñadismo', su 'cuñao' reacciona de estas maneras que ahora les comparto. No es obligatorio estar de acuerdo, pero seguro que se ríen ustedes también.
Cada vez que algún 'cuñao' me pregunta sobre Noruega y sonriendo  respondo «vengo del futuro». Indefectiblemente, esto es, siempre, siempre sin excepción, el prototípico 'cuñao' afirma «hombre, no será para tanto», o al que le parece que se queda sin discurso propio afirma «hombre, es que estás muy impresionado por lo que vives allí, ya se te pasará». Aquí la fauna del español negacionista aparece en el horizonte. Otro, el castizo, aparece con el ejercicio de la curiosidad y te repregunta, para afirmar «eso también se come en mi pueblo» o «eso es igual que aquí, solo que no lo conoces». El Podarcis hispanicus ha aparecido. Y ya solo queda el universalista, que todo lo tira por elevación, y te dice «esa es la tendencia, eso es el progreso, así se tiende a la felicidad» con lo que explica todo lo que yo no entiendo y veo contemplando al aquila hispanicus alejarse con una alegría indescriptible en el cuerpo. Y esto vale para Noruega o para cualquier tema. Prueben hoy en la sobremesa en casa.
Todo eso en una simple frase de Pendás, imagínense el resto del libro. Imprescindible como les decía.