Roberto Serna

El líder que hay en ti

Roberto Serna


No estás solo

26/02/2024

No estás solo en ninguna parte. No importa dónde vayas ni lo que quieras hacer allí, nunca te encontrarás solo. La primera regla de todas las disciplinas espirituales es el ascetismo, y lo es por una razón: sobran muchas más cosas de las que creemos para estar bien y sentirnos cómodos.
Siempre encontrarás situaciones en las que alguien dependa de ti para algo, incluso un desconocido. Si te entregas a ayudar a los demás te darás cuenta de que estar solo es un acto físico, solo una actitud que puede acabar con el hecho de ayudar a alguien cuando lo necesite.
Por eso es tan fácil encontrar camaradas en cualquier lugar. Es difícil estar cerca de alguien que pretenda ayudar en lugar de sacar partido para su provecho, y esa actitud se valora mucho. Si tú ayudas, nunca te encontrarás solo. En cambio, si quieres sacar provecho tendrás problemas porque la gente se dará cuenta de cuáles son tus intenciones. Sospecharán de ti, estarán cerca pero solo hasta que se den cuenta de que todo es un engaño y que no eres la misma persona que les presentaste.
En 2020 las personas que realizaban alguna tarea de voluntariado rondaban los dos millones de personas. En 2021 ya eran 2,7 millones, un 6,7% más y la cifra sigue aumentando, cerrando 2023 con la más alta en décadas. Según el Observatorio del Voluntariado un 8,2% de la población hoy realiza tareas solidarias de algún tipo, es decir, 3,3 millones de personas. Estas cifras no son casualidad, hay más de tres millones de personas demostrando que se preocupan por quienes lo necesitan sin saber nada sobre quiénes son, qué aficiones tienen o qué enfermedades padecen. Hay más de tres millones de razones que nos dicen que el mundo no es solo un sitio cruel y solitario, también alberga interés, bondad, gracia y perdón.
Si tú ayudas a alguien, no sabrás si esa persona hizo cosas malas en el pasado y tampoco si pidió perdón por ellas, pero le ayudarás de todas formas para que el mundo no se convierta en lo que ellos son, sino en lo que tú eres. Como dijo Marco Aurelio: «De una sola cosa debemos hacer aprecio, de transcurrir la vida en medio de la sinceridad y de la justicia, tratando con benevolencia a los falsos y a los injustos».
Incluso si tú has hecho cosas malas no querrás que se porten mal contigo. No querrás venganza, querrás que te quieran antes de que tus propias heridas se hagan tan grandes que con un solo golpe otros puedan derribarte. Por eso es tan importante que comprendas que hagas lo que hagas, vayas donde vayas, si quieres hacer algo por ti y por el mundo echa una mano a quien te necesite, no les hagas más daño, y quienes están debilitados tendrán la esperanza de que las cosas pueden mejorar.
Todo es mejor cuando haces algo que cuando te quedas mirando, cuando dejas que el valor sea la palabra que suena en cada uno de tus actos porque, ¿sabes qué?, que por desgracia el mundo hace lo contrario y después todo ese mundo se pregunta el por qué las cosas no son como deberían. Hagas lo que hagas, si no te quedas en casa rumiando, jamás te quedarás solo.