Roberto Serna

El líder que hay en ti

Roberto Serna


Atrévete a ser peligroso

08/04/2024

Cuando somos muy jóvenes no poseemos ni la individualidad ni el carácter que tienen aquellos que corren riesgos. Sin embargo, lo que hacemos es jugar a ser como ellos, a ser atrevidos y malsonantes, a imponernos en juegos que emulan a los héroes que vencen a los villanos.
En un mundo tan complejo como el nuestro, las generaciones de este tipo de héroes deben ser animadas a convertirse en salvadores, ¿por qué? Porque alguien tiene que hacer el trabajo que los demás solo quieren admirar. Pasados unos años, ¿a cuántas personas hemos visto brillar en algún campo en particular? Sin embargo, si hablamos con ellas por unos minutos enseguida nos dirán lo espectacular y único de algún deportista o de tal o cuál construcción que vieron en sus vacaciones. Todo hecho por personas que se atrevieron a arriesgarse y destacar.
Dentro de nosotros hay un espíritu crítico, una voz incansable a la que le gusta asustarnos cuando ve que nos desviamos del guión que nos gustaría seguir. Esa voz que cuestiona el valor de tus esfuerzos, ¿a caso crees que no cuestionó a los mejores artistas renacentistas para crear sus mejores obras?, ¿de qué manera crees que La Mona Lisa, la Torre Eiffel y la exploración espacial han significado el reconocimiento del mundo entero, sino es a través de mentes extraordinarias pero irracionales que se atrevieron a realizarlas?
Alguien que tiene los ojos abiertos, dice Jordan B. Peterson, descargará su furia contra el mundo en forma de ingenio e intelecto, ¿cómo?, no dándole la posibilidad a ningún día de la semana de hacer nada por debajo de lo que es capaz, ni permitiendo a otros hacer de su vida un objeto de usar y tirar. De lo contrario lo que nos queda es hacer que la cobardía salga a la luz. Seguramente eso ya lo hecho tantas veces que por eso reaccionamos con furia cuando logramos hacer desparecer la cobardía.
Y como hay tanto sufrimiento detrás de la cobardía, detrás de todo lo que pudimos hacer pero dejamos escapar, uno puede volverse asesino o salvador. Asesinar los sueños de otros no es dulce ni sabroso, es vil y cobarde, una expresión de la más baja autoestima que se pueda demostrar. Sé que todos hemos odiado alguna vez el mundo en que vivimos así como a sus gentes. Hemos tratado con desprecio igual que hemos notado cómo nos destruíamos por dentro a la vez que lo hacíamos. Es una fuerza poderosa difícil de parar. ¿Para qué nos ha servido? ¿Te lo has preguntado alguna vez?
No sé en qué punto de la vida puedes encontrarte ahora mismo, ángel o demonio, constructor o destructor, en cualquiera de los casos puedes elegir poner fin a tanto sufrimiento interior y quizás apostar por atreverte a ver las cosas de modo que todo te beneficie, en lugar de consumirte. Estoy convencido de que en la vida uno llega tan lejos no como quiera, sino como sea capaz de soportar el sufrimiento, la derrota y el desconcierto. Quizás ahí radique la clave de todo en cuanto a qué valemos como personas, soportar o abandonar, reírle a la vida o llorarle al fracaso.
Se necesitan héroes, se necesita gente que se atreva, gente que no se da por vencida. No hay escuelas que puedan enseñarte cómo y qué hay que hacer, eso es algo que uno debe descubrir cuando acepta el reto de ir más allá de lo que su cuerpo le dijo que era posible.
 

ARCHIVADO EN: Ávila, Crímenes