Gerardo L. Martín González

El cimorro

Gerardo L. Martín González


Disquisiciones sobre los presupuestos

02/04/2024

Al no ser un experto en economía, manifestar mi opinión como una reflexión normal sobre algo que te puede afectar, pero que no sabes cuándo, ni dónde, y por qué, puede ser como tirar cohetes que hacen ¡pum! y después nada. Si es importante en una familia, o en una empresa, saber lo que gana y lo que gasta, y hacer alguna proposición económica, normal o extraordinaria, imagino que mucho más importante, o al menos mas complejo, puede ser el Presupuesto de un Ayuntamiento, y no digamos del Estado, aunque, en síntesis, vengan a ser lo mismo. Y así lo estamos viendo. El Estado, que debía hacer un Presupuesto, y aprobarlo, según dicen como lo más importante en la gobernanza de un país, no lo hace y sus razones tendrá. Si un Ayuntamiento, como el de Ávila, no consigue sacar adelante su Presupuesto Local, le puede constar un disgustillo y ¿qué es un Presupuesto? La misma palabra lo dice, "presuponer", es decir, pensar que se van a hacer ciertos gastos, que serán cubiertos con unos ingresos probables. Y ¿por dónde empezamos? ¿por fijar los ingresos o por fijar los gastos? o ¿por ambos a la vez? Los gastos parecen ser que deben ser lo primero, y estos se dividen en unos gastos fijos, otros variables, y las inversiones que, una vez pensadas y estudiadas, se consideran deben realizarseK y proponerse en ese año o ejercicio. Un Presupuesto esta lleno de partidas y conceptos que al no iniciado se le escapan o no sabe que quieren decir, que es como en cualquier especialidad, solo queda para los entendidos. Lo que sí parece claro es que, si no hay ingresos, difícilmente se van a cubrir los gastos. Y ¿de dónde vienen los ingresos? Un Ayuntamiento no produce nada, solo gasta en administrar unos dineros para cubrir el capítulo de gastos, así que los ingresos solo pueden venir de los impuestos, tasas y otros similares, además de las ayudas o subvenciones que vienen de otro sitio, donde también tienen sus presupuestos. Y si con esto no se cubren los gastos, se recurre a los préstamos, que una familia normal sabe que solo sirven para sacarte de un apuro en un momento determinado, pero que al final tienes que devolver con intereses, o lo pasas muy mal. El Estado español ha abusado, y lo sigue haciendo, de estos préstamos, que llaman Deuda Pública, que según los plazos pagarán nuestros hijos, nietos o biznietos, pero que alguien, que no son los presentes, tendrán que afrontar, partida en los presupuestos que lógicamente se retraerán de otras partidas, como las inversiones, que serán mas pequeñas, o menos importantes; en definitiva, que el país se empobrecerá. España es uno de los países más endeudados del mundo, y ya tiene advertencias de la UE que esto no puede seguir así, y que hay que rebajar la Deuda. Los Ayuntamientos también piden préstamos, para dedicarlos a fines concretos, pues no sirven para tapar otros agujeros, deudas que también habrá que devolver con consecuencias parecidas.
He leído los Presupuestos elaborados por el actual Ayuntamiento, y hay que destacar algunas partidas, que ya destacó este periódico, como ejemplo llamativo el destinado a pagar gastos de personal y gastos corrientes, que se llevan el 76 % del total; es decir que ya solamente esta partida absorbe las tres cuartas partes del Presupuesto, quedando un raquítico 8,3 % para destinarlo a inversiones, mientras que el 39 % se dedica solo a gastos del personal. La primera impresión que se tiene es, que los impuestos de los ciudadanos de esta ciudad están manteniendo a otros ciudadanos abulenses. Este problema de los empleados, en general, ya fue detectado hace tiempo, y un estudio daba la alarma y fijaba el número ideal de funcionarios. Los funcionarios que ejercen su función, son necesarios en cualquier administración, y no me meto con ellos, Dios me valga. Busco algunos datos para comparar, y hay de todo. El periódico LA RAZON dio este titular: España s.a., país de funcionarios: 406.000 mas y coste récord en cinco años. El número de empleados públicos se ha disparado de golpe en solo un año hasta superar los 236.000. Hay 20 millones de españoles -funcionarios, pensionistas, desempleados, otros con ayudas, prestaciones y subsidios- dependen directamente del Estado, autonomías y ayuntamientos. Es decir, cada trabajador del sector privado debe sostener a 1,5 del sector público. Sin embargo, EL PAIS dice: El sindicato CSIF calcula que faltan 400.000 empleados públicos y hacer fijos a mas de medios millón. El sindicato estima que hacen falta 250.000 en la Sanidad Publica en diez años, y 20.000 para Justicia y 40.000 docentes.
Mis cortas entendedera me dicen que hay que poner orden en este desbarajuste de los presupuestos, y a lo mejor muchos empleados y gastos fijos, no son tan necesarios. De cualquier forma, estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades y habría que volver a un vivir más austero y más racional, en lo necesario. Aunque solo sea por nuestros descendientes.