Gabriela Torregrosa Benavent

Cosas veredes

Gabriela Torregrosa Benavent


Moción de Desconfianza

01/04/2024

Como se venía barruntando en los últimos meses, los grupos de la oposición han devuelto los Presupuestos municipales a toriles. ¡Qué tiempos aquellos los del año 2021, en que el equipo de Gobierno alegó la inexistencia de Presupuestos Generales del Estado como justificación para demorar la elaboración de los del Consistorio, que no se sometieron a aprobación hasta el Pleno de abril! O se trataba de una muestra más de bisoñez gestora o era una de sus excusas increíbles, pues no tenemos ni tendremos PGE para 2024 y ahí están en Alcaldía, a toda máquina con la aprobación de Presupuestos, idénticas personas que dijeron en 2021 que en estas mismas circunstancias no podían hacerlo. Coherencia pura, vamos. Qué mala es la memoria.

Llegados a este callejón sin salida, el Reglamento Orgánico Municipal (ROM) del Ayuntamiento de Ávila permite acudir a la fórmula de la Moción de Confianza, que todo apunta será la elegida por el alcalde para conseguir que sus Presupuestos entren en vigor.

En honor a la verdad, más bien merecería llamarse "Moción de Desconfianza". Aquí nadie se fía de nadie. Los tres grupos de la oposición han presentado una enmienda a la totalidad al borrador de Presupuestos, una coincidencia del bloque completo sin precedentes en la historia reciente del Mercado Chico. La oposición entera desconfía del equipo de Gobierno, y por las declaraciones en medios de comunicación, parece que también viceversa.

Pero un número creciente de vecinos muestran asimismo una palpable desconfianza en nuestros munícipes. Hay muchos colectivos que en los últimos tiempos manifiestan abiertamente descontento, cuando no crispación. Hemos visto una protesta de los comerciantes del Mercado de Abastos, debido al alargamiento inexplicable de las obras de reforma del espacio; a tres Secciones Sindicales del Ayuntamiento de Ávila por la licitación de 10.000 euros (para eso sí hay dinero) para externalizar otro estudio más de la "nueva" RPT; a la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAVA) exponiendo la insostenibilidad del modelo recortado y anunciando una posible denuncia del convenio; a Geara y El Amarrado expresando sus dificultades para llevar a cabo su labor de décadas y su desilusión por la falta de apoyo municipal...

El malestar de muchos ciudadanos por la desinformación y las molestias ante obras interminables de resultado poco ilusionante es ya un clásico, y para qué hablar de los afectados por un carril bici que apenas se usa. La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de próxima implantación es una preocupación creciente que genera el suficiente rechazo como para deber explicarse a la ciudadanía en términos comprensibles y convincentes. Hemos contado con árboles de Navidad aún instalados en varios de los barrios anexionados hasta casi la primavera. No es un recuento exhaustivo: seguro que a los lectores se les ocurren más.

Presentar una Moción de Confianza probablemente llevará al primer edil a sortear el bache de la aritmética de escaños y sacar adelante sus Presupuestos. Pero eso es solo la punta de un enorme iceberg que amenaza con frustrar la navegación: la insatisfacción que se percibe entre muchos sectores de la ciudadanía, lo auténticamente relevante. Esa desconfianza que subyace, inmune a las mociones, debería hacer reflexionar a la Alcaldía, por el bien de todos.