Diego Rubio lo deja

Alberto Sánchez
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El ciclista de Navaluenga anuncia su retirada. «Ha llegado la hora de despedirse. Mi trayectoria como ciclista profesional acabó». No ha podido superar las secuelas de una caída en Estonia

Diego Rubio lo deja

Diego Rubio lo deja. «Ha llegado la hora de despedirse. Mi trayectoria como ciclista profesional acabó». Con estas palabras comienza la carta de despedida que el ciclista de Navaluenga colgaba este jueves en su perfil en redes sociales para dar a conocer una de las decisiones más complicadas y difíciles pero no por ello meditada y hasta cierto punto temida y esperada por todos tras una caída en el Tour de Estonia de 2022, dos operaciones y una larga rehabilitación en la que el abulense lo ha intentado todo para recuperarse de una complicada fractura en el brazo que finalmente le ha obligado a bajarse definitivamente de la bicicleta.   

«No ha sido la forma que me hubiera gustado, ya que como sabéis el año pasado fue difícil y me ha tocado asimilar las consecuencias» resume ante todo lo sucedido en 2022. Sin embargo, en esta despedida no es con lo que quiere quedarse, sino con todo lo bueno que ha pasado sobre la bicicleta. «Ha sido un lujo cumplir el sueño de un niño que jugaba con la bici por su pueblo y que ha podido correr algunas de las mejores carreras del mundo. He conseguido recorrer las carreteras que me han visto crecer disputando La Vuelta» en clara referencia a la edición de 2021 en la que la ronda española finalizó su  15ª etapa en El Barraco. «He corrido cuatro Vueltas  y he tenido el honor de defender los colores de la SelecciónEspañola en dos Europeos y un Mundial» comenta ante la que fue la llamada de Javier Mínguez para el Mundial de Doha, en Qatar, en 2016.

«Quiero agradecer sinceramente a las cientos de personas que me habéis animado en las cunetas o en las redes sociales, Pero sobre todo a los que habéis estado en los momentos más difíciles, que habéis sido muchos más.En definitiva, a quienes habéis creído en mi y me habéis ayudado».Una despedida en la que no quiere olvidarse de su amigo y entrenador, Francis Cabello, ni mucho menos de su familia. «Sin el enorme sacrificio de mis padres este sueño no hubiera sido posible».

Hasta el último momento. Lo ha intentado Diego Rubio hasta el final, hasta el último momento. «Estoy haciendo lo imposible pero a día de hoy no veo posible volver a competir» señalaba el pasado mes de junio en una entrevista en Diario de Ávila, donde ya dejaba entrever que la cosa no iba bien. «Se está cumpliendo lo que me decían, el brazo no quedará para ser ciclista profesional» decía ya entonces.

Pone el punto y final a una pelea personal que mantiene desde un año 2022 que le ha marcado la vida. Si primero fue una grave caída en la Challenge de Mallorca que le obligó a pasar por el quirófano con una rotura en la cabeza del fémur, a su vuelta a la competición –Tour de Estonia– sufría otro revés. Nueva caída y fractura abierta de cúbito y radio. La operación, una chapuza.  La fractura no sólo no consiguió soldar, sino que el brazo le quedó torcido casi 40 grados. De nuevo –octubre de 2022–  tuvo que pasar por el quirófano para arreglar los 'desperfectos', demasiados. Aunque el hueso soldó, perdió la suficiente movilidad en el brazo como para subirse a una bicicleta y agrarra el manillar. Han sido meses de duda rehabilitación, de intentarlo, pero finalmente no ha sido posible.