José Manuel Maíz

La bombonera

José Manuel Maíz


¿Sabemos divertirnos?

22/04/2024

Las fiestas de los barrios de Ávila enganchan. Si el fin de semana pasado el barrio de la Universidad vivió unas celebraciones que congregaron a miles de abulenses, estos días es el barrio de Las Hervencias el que le ha tomado el relevo, con unos festejos que han vuelto a ser multitudinarios, reuniendo abulenses llegados de todos los puntos de la ciudad para seguir mostrando que, aunque las actividades se lleven a los barrios, eso no supone una merma en la participación; todo lo contrario, contribuyen a hacer ciudad.
No obstante, la celebración de estas fiestas multitudinarias debe hacer reflexionar sobre otros hábitos y costumbres que se están instalando en nuestra sociedad y que marcan su devenir, y es que la celebración de estas verbenas y festejos lleva aparejada en muchos casos la práctica del botellón; una práctica que hace años se trataba de 'ocultar' llevándosela a espacios poco concurridos y que hoy cobran todo el protagonismo en mitad de la fiesta. Durante estas celebraciones, y no es algo nuevo de este año, sino que es algo que se viene observando en los últimos, se puede observar la llegada de infinidad de grupos, de todas las edades, cargados con sus bolsas donde han hecho acopio de sus bebidas y sus hielos para llevar a cabo una práctica sobre la que no existe ningún control y que está dejando casos de comas etílicos, en algunos casos de jóvenes, por no decir niños, que no pueden ser asumidos con naturalidad e indiferencia por parte de esta sociedad.
El escenario no deja de ser preocupante, y trasciende la celebración de estos festejos, que indudablemente tienen sus aspectos positivos, como pueden ser la socialización, la diversión, el hacer ciudad como apuntaba antes. Pero debería preocuparnos a todos en general cómo entendemos la forma de divertirnos, y en especial a los más jóvenes, que por desgracia en muchas ocasiones no encuentran un buen ejemplo en sus mayores.
Esta situación nos conduce de nuevo a la importancia de la educación, a conocer las consecuencias que pueden llegar tomando esas prácticas como hábitos, pero es fundamental predicar con el ejemplo y ahí esta sociedad está perdiendo una batalla.