Antonio Pérez Henares

LA MAREA

Antonio Pérez Henares

Escritor y periodista. Analista político


Con la amnistía, la corrupción aún huele peor

12/03/2024

Puede que Bolaños se crea su propia euforia de astuto y maquiavélico negociador y Sánchez su pose de gran triunfador en la alfombra de los Óscar de la política, pero la cada vez mayor mayoría de los españoles los ven como unos arrastrados a los que un prófugo lleva del ramal. Ellos dicen que es acuerdo y diálogo, pero lo demás vemos, aunque haya alguno que se tape los ojos y los oídos para no ver ni oír, que lo que hacen es bajarse los pantalones una y otra vez.

Toda su farfolla dura lo que tarda en abrir la boca uno de los rampantes separatistas para dejarles con el culo al aire y a la presunta concordia y conciliación en una mascarilla fake de las que colocaba a precio de oro el tal Koldo.

Los puigdemones y los junqueros proclaman que de esa milonga no hay nada. Que lo que hay es volver pujantes y encampanados a comenzar donde fueron obligados por la ley a dejarlo y que ahora además podrán perpetrarlo con total impunidad. Tienen a Sánchez arrodillado y dependiendo del hilo de su voluntad en todo y para todo y van a ir ahora a por el referéndum, la autodeterminación y la independencia. De la manera y forma que les dé la gana además, tras haberles dejado el camino alfombrado para ciscarse en la Constitución y en los derechos soberanos del conjunto del pueblo español.

Eso es lo que el sanchismo quiere ocultar a base de propaganda y con su arma favorita, mentir a calzón quitado, pero cada vez es más patente que el personal hay cosas con las que no traga ya. Como barrunto ahí están las encuestas cada vez más desbocadas y que auguran desastres tan humillantes como el gallego o aún más. El estacazo en las europeas puede ser monumental, diez puntos por debajo del PP.

La pretensión, encima, de tapar la riada de porquería del "mascarillagate" con el "éxito" de la amnistía es una verdadera y arrolladora estupidez. La humillación ante Puigdemont duele si cabe aún más y se une a la riada de cabreo y ganas de hacérselo pagar. Y de esto último si parece que algo saben. El farol tonto de Bolaños amenazando al prófugo con elecciones quedó en pifia total. Vamos, que tiró las cartas y se rindió. Si a algo le tiene ahora pavor Sánchez, es a una urna.

Pero además la tramoya monclovita se está encontrando con algo inesperado. Ellos eran los máximos impulsores de la prensa papagayo, la que se limita a vocinglear sus declaraciones para conseguir un revoltijo de gritos donde no se entienda nada y puedan salir indemnes de sus actos y limpios de sus traiciones. Se han topado, y me supone una gran alegría el poderlo decir, con el periodismo de verdad y la información como antídoto de la manipulación. Una buena parte de los medios de comunicación, sobre todo prensa escrita tanto en digital como en mix con papel, ha tomado el rumbo de la investigación, los hechos, los contratos, las cenas secretas destapadas y las cifras delatoras. Los intentos de que escampara no han hecho sino acrecentar la tormenta más.

Este lunes, tras toda la parafernalia desatada por sus trompeteros, hasta el intento de sacar a ZP santificado y en peana sobre la atrocidad terrorista del 11-M, que esa otra y a la desesperada, se les volvía a hacer añicos negro sobre blanco cuando una cereza más de la enristrada en la trama de corrupción emergía de la cesta. La del ahora ministro Torres, antes presidente canario, que va por la misma senda de la encenagada Armengol. Más millones, más tráfico de influencias, más zurraspas de las muchas que quedan por salir y de las cuales algunas, que vinieron volando por los aires de Europa y de Venezuela, están tocando en la puerta de la alcoba del propio palacio presidencial.

Todo ello y por mucha sordina que le quiera imponer Cerdán, él también a punto de salir pregonado, empieza a tener a hacer rebullirse a los corderos mudos del rebaño socialista. De hecho el que se atrevía de vez en cuando a balar, ha dado un paso del que ya no hay marcha atrás. El repudio y la critica frontal de Page a la ley de Amnistía: "Pone de rodillas a la Constitución" marca un punto de no retorno. Ferraz y la Moncloa van a ir a por él. Pero el toledano resulta ser el único que ha ganado unas elecciones de todo un partido socialista que se ha quedado sin una almena territorial ni municipal. Y que me da que hoy empieza a estar algo menos solo en su partido que ayer.