David Ferrer

Club Diógenes

David Ferrer


La segunda vida

17/04/2024

En unas semanas los abulenses viviremos acontecimientos municipales que no van a cambiar nuestras vidas. He dicho que no. Ocurrirá una cosa o bien otra. Pero lo mismo nos da que nos da lo mismo. Lo viviremos virtualmente y, si acaso, tomando una caña. Los ciudadanos tenemos dos vidas, la real y la virtual. En la segunda, que habita en la nube o en la atemporalidad de las redes sociales, hacemos lo mismo pero con filtros, subterfugios y camuflajes. Por eso, la clase política habita en ese submundo. Los ciudadanos en nuestra vida real tratamos de ser serios; ellos en la virtual parecen carne de meme, un tiktok eterno y viral.
No crean que en Ávila es harina de otro costal. Los políticos abulenses son tan etéreos como los ángeles y arcángeles, solo que menos inspirados y menos rubios. Por lo demás viven en tal nube que los habitantes de de la ciudad nos preguntamos si simplemente existen en una historia de Instagram, un directo de Facebook, un mensaje en X o una ocurrencia viralizada de Tiktok. Los abulenses paseamos, sorteamos vallas, nos quedamos sin agua algunos días, asistimos a una de las doscientas presentaciones de libros que hay cada semana y echamos gasolina y compramos en el súper a precios cada vez más altos. Los políticos hacen gracias y juegan a hacer política. Luego suben vídeos, hablan solo a la prensa y se ponen farrucos, que si el actual gobierno es horrible y que ellos lo harían mejor. (Veremos si son capaces de dar el paso). 
De esa vida secundaria quedan videos graciosos. Según el caso, puede ser un perro que hace monerías, una abuela que canta o una influencer que se da un resbalón según sale del agua. En Ávila el video cómico es aquel en que hace unos ocho años a alguien se le ocurrió cambiar lo pactado en la elección del presidente de la Diputación. Es digno de verlo al menos una o dos veces al año. Vaya caras las de los políticos de entonces: algunos aún vivitos, otros ya fallecidos políticamente, como Casado. Pero qué video, qué risas nos provoca. Pero de aquellas risas estos lodos. Y no ha mejorado la cosa. Quienes nos gobiernan en lo local parecen sacados de un TikTok de adolescentes. Pero la oposición… ay, amigo. La oposición es como un video mal grabado que nos salta en bucle. Y no encontramos nunca el botón de escape, la salida de emergencia. Ávila, ay, ¿qué te hacen unos y otros?