Un libro de cuentos para entender la contienda africana

P.R.
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Severiano Gil Ruiz presentó 'Once cuentos y una historia. Relatos de una guerra africana' en un acto organizado por la Subdelegación de Defensa en el Palacio de los Serrano

Severiano Gil (i) y Álvaro Capella (d) durante la presentación del libro - Foto: David González

«Este libro no muestra la dureza de esta guerra, pero si pretende ayudar a entender a los lectores porqué ocurrió esa contienda, porqué los españoles iban allí a matarse y porqué España tenía que volcar tanto de los presupuestos generales, como en cuestión industrial, en lo que es la acción del protectorado de Marruecos». Son palabras de Severiano Gil Ruiz, autor del libro 'Once cuentos y una historia. Relatos de una guerra africana (1921-1927)', que ayer fue presentado en el Palacio de Los Serrano, sede de la Fundación Ávila. El acto había sido organizado por la Subdelegación de Defensa, cuyo subdelegado, Álvaro Capella, se encargó de presentar al autor del libro, de quien dijo que no sabía si era un «militar escritor  o un escritor militar». Y añadió que «demuestra una vez más, y con muchísimos ejemplos a lo largo de la historia, que tanto la pluma como la espada siempre han ido unidas, o siempre van unidas».

 Severiano Gil destacó que este libro que incluye once relatos y una histórica verídica, se centra sobre todo «en esa guerra que ocurrió hace cien años y con esos 10.000 muertos que hubo allí, bastante ignorados porque  realmente poco se conoce». Relató que en los cuentos no se menciona este drama, pero si que ayuda a entender lo que ocurrió en esa guerra. Los cuentos de hecho, «no dejan de salirse del entorno de esa guerra». En cuanto al relato verídico que aparece en este libro,  reconoce que le llegó de una forma muy directa porque es amigo muy cercano del nieto del protagonista.

El Libro tiene un paralelismo con el trabajo anterior que publico  sobre 'Los 18 del Tiétar', un reconocimiento a los 18 soldados que fallecerían en la contienda del conocido como 'Desastre de Annual'. «Estamos hablando de la misma situación y aunque el actual no es tan dramático, porque en el de 'Los 18 del Tiétar' se cuenta una realidad sangrante».

Reconoció que este trabajo de 'Los 18 del Tiétar' le había producido una gran satisfacción por una cuestión. «La satisfacción que se haya podido hacer un homenaje a esos 18 que murieron hace 100 años». Y en el caso concreto de una de estas localidades, Arenas de San Pedro, «se les hizo un monumento que se encuentra a la entrada del cementerio, donde curiosamente no deja de haber flores. Siempre que paso por allí a mirar siempre hay flores para los 18, y donde puse yo la tierra es donde están enterrados en Melilla. Esa es la compensación y la satisfacción más grande de este libro».