ONCE y UCAV se unen para crear maquetas 3D sensorizadas

M.M.G.
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Las piezas permitirán a las personas con discapacidad visual, sobre todo a los estudiantes, obtener información de calidad de elementos abstractos o lejanos, como una célula o el coliseo de Roma

ONCE y UCAV se unen para crear maquetas 3D sensorizadas

Comprender cómo es la estructura de una célula. O la de un átomo. Asombrarse ante las dimensiones del Coliseo de Roma. Profundizar en la anatomía del cuerpo humano. O admirar la belleza de la escultura de Santa Teresa de Vassallo. Esto que parece algo del día a día no lo es tanto para las personas con discapacidad visual. De ahí la importancia del proyecto que la Universidad Católica de Ávila está llevando a cabo en colaboración con la UniversidadFasta, de Argentina, y la ONCE.

Un proyecto que pasa por la construcción en 3D de maquetas sensorizadas y que este jueves se presentaba ante alumnos de la UCAV y parte de los 370 afiliados con los que cuenta la ONCE en la actualidad.

Porque el papel de los afiliados de la ONCE está siendo clave en el desarrollo del proyecto. No en vano, tal y como explicaba Josep Murgui, director de la agencia de la ONCE en Ávila, está siendo un grupo de afiliados el que está probando ya las maquetas para poder transmitir a los investigadores las sensaciones que han percibido. «Son maquetas que están muy logradas, se percibe muy bien cómo están hechas, y para nosotros cuentan con un valor añadido, porque podemos escuchar mediante audio detalles más ampliados de cada pieza», comienza a explicar Murgui las peculiaridades de unas maquetas que van más allá respecto a las maquetas tiflológicas.

«Las veo con muchas posibilidades para las personas ciegas o con discapacidad visual para esas cosas que son abstractas para nosotros, como una célula. O para cosas intangibles o que son de difícil acceso», planteaba el director de la ONCE en Ávila, que siente que estas maquetas «abren muchas posibilidades».

Y las abrirá, valoraba muy positivamente Murgui, en aspectos tan importantes como la educación de los afiliados. «Imaginad en una clase de Biología, la cantidad de cosas que podrían tocar los niños mediante las figuras 3D. Al tocar la imagen real te haces una idea más cercana, más fiel a la realidad que si sólo tocas el trazo de una línea», planteaba Murgui, que ponía también el ejemplo de su utilidad en los museos. «Cualquier cosa que podamos hacer accesible si es en 3D nos va a aportar una mayor información», insistía Murgui. «y si además trae la respuesta sonora es mucho mejor».

Por su parte, Pablo Fernández Arias, investigador principal del proyecto, valoraba cómo «la impresión 3D puede favorecer el grado de percepción que ellos reciben, al tener más información de la que pueden obtener de la realidad. Y si además planteamos la posibilidad de sensibilizar esas maquetas, pensamos, y es lo que vamos a analizar como objetivo de la investigación, la imagen mental que ellos pueden realizarse es mucho mayor».

Maquetas que, decíael investigador, son económicas y sencillas de fabricar. «El proyecto es totalmente escalable, teniendo en cuenta que una tecnología tan implantada como la 3D se puede implantar y llevar a múltiples colectivos o colegios», argumentaba.

Diego Vergara, decano de la Facultad de Ciencias yArtes de la UCAV, hablaba de cómo de lo que se trata es de «fomentar el sentido del tacto para que perciban de una manera diferente algo que han tenido toda su vida oculto».