Un problema de puntería

C. de la Blanca (EFE)
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El Barcelona se hunde en el área rival, donde los fallos y la falta de efectividad han mermado el rendimiento de un equipo atascado en LaLiga

Un problema de puntería - Foto: Kai Forsterling

Con el Barcelona en una de sus peores crisis de resultados desde que XaviHernández asumió el liderazgo del equipo desde el banquillo, el técnico catalán incide, una y otra vez, en la falta de efectividad como una de las principales razones para entender el por qué el bloque no está logrando sumar de tres en tres y está perdiendo el tren por el título en LaLiga.

«Me da rabia las oportunidades que no marcamos. Es impotencia, frustración, es una pena, no queda otra que tener confianza. Hemos marcado diferencias en muchos momentos y el resumen de la temporada es este: no rematamos los partidos», expresó Xavi el pasado sábado tras el empate que cosechó su combinado contra el Valencia (1-1) en Mestalla.

El preparador egarense apuntó que siente una frustración muy grande y argumentó que lo mismo les pasa a los futbolistas. «El vestuario está frustrado, contrariado y decepcionado. Hemos generado muchas ocasiones a un Valencia en casa que es agresivo. El gol en contra es un error nuestro puntual. El problema es de efectividad», reiteró el de Tarrasa.

«No tenemos que bajar los brazos, tengo una confianza total en el equipo. Cuando ves que los chicos hacen un buen juego te sientes satisfecho como entrenador, pero no es normal las ocasiones muy claras que dejamos pasar y la falta de contundencia en defensa», agregó.

«Es un partido para ganar bien, holgadamente. Es un punto insuficiente por completo. Los jugadores han jugado bien al fútbol, tengo que ser positivo y pensar que así ganaremos muchos partidos. Para mejorar en efectividad tenemos que pensar que no vamos a tener otra oportunidad», finalizó.

Con esta retahíla de argumentos con la efectividad de cara a portería como epicentro, Xavi dejó claro que, lejos de los problemas defensivos, otro de los aspectos a solucionar más pronto que tarde, sobre todo en el inicio de los enfrentamientos, el déficit goleador les está lastrando en la competición doméstica, donde elBarça está a seis puntos del Girona (los de Míchel Sánchez deben jugar hoy su partido de la jornada 17 contra el Alavés) y solo tiene dos de margen con el Athletic Club, quinto, siendo los 'leones' los que marcan el corte de la zona que da acceso a la Liga de Campeones.

Las cifras hablan

Y es que, en este aspecto, Xavi lleva la razón. El técnico ha sido el foco principal de las críticas tras encadenar dos derrotas y un empate en poco más de una semana (caídas 2-4 contra el Girona y 3-2 ante el Amberes y la igualada 1-1 frente alValencia), pero su análisis de la situación es correcto. Sin ir más lejos, en Mestalla, la cifra de goles esperados (estadística que analiza los tantos que debería haber marcado un equipo a razón de la calidad de las ocasiones que dispuso) que presentó el conjunto azulgrana fue de 3,16, habiendo anotado solamente uno.

Sin embargo, el dato es aún más sorprendente si se observa la cantidad de dianas que los culés deberían llevar a su favor en lo que va de temporada en LaLiga. El Barcelona acumula 31 goles en 17 partidos disputados, pero la estadística refleja que tendría que sumar un total de 39,35 a estas alturas de curso. El déficit real es de -8,35 tantos desperdiciados. En Primera División, tan solo el Alavés supera en este negativo guarismo a los blaugrana, ya que los vitorianos presentan un -9,54 aún más alarmante.

De hecho, en una hipotética clasificación que midiera los puntos que deberían haber sumado los equipos según sus goles esperados, el Barça lideraría la tabla con 36 puntos, claramente por delante de un Real Madrid que, en este aspecto, llevaría 30, seis menos que su histórico oponente.

Las cifras no dan soluciones, pero, una vez presentadas, ayudan a encontrarlas. Es notorio que Robert Lewandowski, que ha tenido una facilidad pasmosa para anotar dianas durante toda su carrera, no está en su mejor momento de cara a portería. Y es así, ya que el polaco debería sumar a estas alturas casi 11 goles, por los ocho que realmente lleva. Raphinha es otro de los que deja números deficitarios en un aspecto que el Barcelona debe corregir para tapar su hemorragia en LaLiga.