La economía crece un 3,3% hasta junio pero ya evidencia fatiga

David Alonso
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El PIB autonómico avanza un 2% en el segundo trimestre, la mitad que en el primero. Fernández Carriedo niega una posible recesión y destaca que la Comunidad se comporta mejor que la media nacional y la UE

Carlos Fernández Carriedo, durante la presentación de los datos de la contabilidad regional. - Foto: Leticia Pérez (Ical)

El motor económico de Castilla y León sigue carburando pero comienza a hacer ruidos raros. Literalmente se está desacelerando con el paso de los meses y el extraordinario crecimiento postpandémico se está transformando en fatiga para las válvulas del PIB autonómico. Al menos así lo evidencian los datos. La economía de Castilla y León creció un dos por ciento en el segundo trimestre del año, la mitad que en el primero (+4,6%), y las previsiones de cara a la segunda mitad del ejercicio hacen prever que la cifra seguirá bajando. Cifra que sitúa el avance del Producto Interior Bruto autonómico en el 3,3 por ciento durante la primera mitad del año. «Estas cifras se aproximan más a las que habíamos previsto durante la elaboración de los presupuestos de este año». El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, fue el encargado de poner voz a los datos de la Contabilidad Regional Trimestral, en la que reconoció la «desaceleración» del PIB autonómico, aunque destacó que la Comunidad sigue creciendo, y lo hace a mejor ritmo que España (+1,5%) y que la Unión Europea (+0,5%) entre abril y junio.

«No es razonable que caigamos en recesión económica, aunque es cierto que estamos en una fase de desaceleración económica». Extremo en el que incidió el consejero, negando la posibilidad de que Castilla y León encadene dos trimestres con crecimiento negativo de su Producto Interior Bruto. «No vemos atisbos de recesión, pero sí que vamos a crecer a menor ritmo». Una posibilidad, la de la recesión, que no descartó hace ahora un año, cuando la guerra de Ucrania apretaba las cuentas autonómicas, pero que finalmente no se produjo.

En cualquier caso, el crecimiento del 2% del PIB experimentado en este segundo trimestre del año es el peor dato desde que Castilla y León dejará atrás los números rojos producidos por la covid-19 en junio del 2021. No obstante, este avance sigue ligeramente por encima de las previsiones de crecimiento que la Junta mantiene para este 2023 (+1,6%). Fernández Carriedo lo tuvo claro a la hora de buscar culpables para este buen dato de crecimiento, pero que evidencia una entrada en barrena de la economía regional. La caída sin final del sector primario, el retroceso de la demanda interna y el efecto de la inflación se esconden, según el consejero, detrás de la desaceleración de la economía autonómica durante el segundo trimestre del ejercicio.

La mala cosecha provocó que el sector primario registrara en el segundo trimestre de 2023 un descenso interanual del 9,6 por ciento. Con esto, el campo regional acumula ya diez trimestres seguidos en números rojos:«el sector primario cae sobre unos números que ya eran malos de antes». Por otra parte, el gasto de los hogares, en términos reales, pasó del 2,6 por ciento del primer trimestre al 0,7 por ciento provocado, según indicó el consejero de Economía por la pérdida de poder adquisitivo de muchas familias que ha generado la subida de la inflación y de los tipos de interés.

Esta mala evolución se vio compensada con el crecimiento de la industria, la construcción y el sector servicios. La industria aumentó en el segundo trimestre un 2,4 por ciento, frente al 7,7 por ciento del primer trimestre. Por su parte, el sector de la construcción anotó una variación interanual del 3,3 por ciento, dos décimas más que en el anterior, mientras que el conjunto del sector servicios registró en el segundo trimestre un crecimiento interanual del 2,7 por ciento, frente a la subida del 5,1 por ciento del trimestre anterior. Aquí las actividades de comercio, transporte y hostelería crecieron en menor medida que en el periodo precedente mientras que las de administración pública, educación y sanidad aumentaron de forma superior.