Génova acusa al PSOE de impulsar un procés gallego

Agencias
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El PP considera que los socialistas se han rendido ya en la comunidad y han cedido toda su maquinaria al BNG

El popular Alfonso Rueda hace un llamamiento para aglutinar el voto moderado - Foto: EFE

Los malos resultados que se auguran para el PSOE en las elecciones gallegas del próximo domingo han hecho que en los últimos días los socialistas estén más centrados en que pierda el PP que en ganar ellos. Como si ya dieran por rendida la plaza, ponen su atención en una victoria del BNG que les podría dejar a ellos las migajas de una coalición que rompería con 15 años de mandatos populares.

Y en esta línea se pronunció ayer la dirección nacional del PP, que acusó a los socialistas de «trabajar» para que gobierne el independentismo del BNG, que «plantea un procés a la gallega» y «aspira a eliminar el castellano de las aulas», según fuentes del partido, que apeló a los votantes moderados de la oposición. A su entender, «esto ya no es una pelea electoral de bloques: es España sí o España no».

A cinco días de las autonómicas, denunciaban con estas palabras que la «maquinaria electoral» del PSOE, «un partido con 140 años de historia», se haya puesto «al servicio de una formación independentista». «El PSOE ya ha entregado Pamplona a Bildu, pero ahora trabaja para que el independentismo gallego gobierne en Galicia. Y lo hace con recursos humanos y económicos propios. Nunca había llegado tan lejos», agregaban las mismas fuentes.

Génova pasaba al ataque después de varios días de desconcierto y tensión en las filas del partido por la polémica abierta este fin de semana cuando los medios difundieron que el PP reconocía que había estudiado la posibilidad de una amnistía durante «24 horas», se abría a un indulto condicionado a Carles Puigdemont y reconocía que era difícil probar la acusación de terrorismo en el caso del expresidente catalán.

«De las tres comunidades históricas definidas por la Constitución, la única que no tiene un Gobierno independentista es Galicia. Sánchez quiere que eso cambie», denunciaron las mismas fuentes. Por eso, el PP pide aglutinar en torno ellos a los gallegos que «no se sientan independentistas, que se sientan gallegos y españoles, y que quieran proteger a Galicia de la inestabilidad de la política española y de las excentricidades del independentismo».

El propio Alberto Núñez Feijóo dedicó sus últimos actos electorales a apelar a esos moderados y también acusó al PSOE de «trabajar» para dar la presidencia de la Xunta al BNG. Como era de esperar, no se separó ni un milímetro de este argumento el candidato conservador, Alfonso Rueda, que reclamó unir apoyos el 18-F en torno a su partido con el argumento de que las papeletas que no vayan para él «acabarán en coaliciones dominadas por el independentismo». Por ello, hizo «un llamamiento directo» a los socialistas que «no quieren el separatismo», a los que instó a «ser valientes» para evitar que el nacionalismo acabe «mandando».

Tras conocer estas declaraciones, el aspirante del PSdeG a liderar San Caetano, José Ramón Gómez Besteiro, negó los sondeos porque no reflejan la realidad que saldrá de las urnas, en las que se «confirmarán» muchos votos socialistas.

«Las urnas están vacías en este momento y se van a llenar el día 18 de febrero y se van a llenar con votos socialistas», señaló Besteiro, que consideró necesaria «una Galicia diferente» para acabar con 15 años de «apatía».

Por su parte, la candidata del BNG, Ana Pontón, advirtió del «nivel de nerviosismo del Partido Popular» después de que los de Génova publicaran en redes sociales un vídeo en el que el rostro de Pontón se funde con el de el líder de EH Bildu Arnaldo Otegi. «Perdonad, pero tengo que reírme. El nivel de nerviosismo del PP está superando todo lo que nos podíamos imaginar. Esto lo que quiere decir es que el cambio es imparable. Estoy convencida», expresó.