"La falta de la gestión del agua puede traer consecuencias"

Carlos Cuesta (SPC)
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"La falta de la gestión del agua puede tener consecuencias"

El agua es cada día un bien más preciado y que adquiere una importancia aún mayor en épocas de sequía y, sobre todo, en zonas, donde año tras año se ven obligados a tomar decisiones que no son muy populares, como regular las horas de suministro de uso doméstico, el riego de parques y jardines e, incluso, en el sector agrícola, que es el mayor consumidor. Desde la empresa Netmore, su director comercial y de desarrollo, Francisco Sierra del Pino, pone blanco sobre negro al abordar esta cuestión desde uno de los operadores más importantes que trabaja en la red de internet de las cosas (IoT) mediante el impulso de la digitalización y el despliegue de la tecnología LoRaWAN a nivel internacional.

¿Hasta qué punto se hace imprescindible gestionar bien el agua?

Sin duda alguna, es vital. El control del agua es esencial para satisfacer las necesidades básicas de la sociedad: mantener la seguridad alimentaria, la agricultura, la industria, la energía, la sanidad, conservar los ecosistemas, prevenir desastres naturales y abordar los desafíos emergentes relacionados con el cambio climático. Por el contrario, la falta de una gestión eficiente del agua puede tener consecuencias para la salud humana, el medio ambiente y el desarrollo sostenible en general.

Háblenos de Netmore, cuéntenos en qué países trabajan y cuál es la filosofía para que la sociedad mejore en bienestar y en calidad de vida a través de las nuevas tecnologías.

Netmore Group es un operador sueco con presencia en 13 países europeos que, a través de la tecnología LoRaWan, da cobertura de comunicación para que las empresas y las administraciones puedan desarrollar sus proyectos de IoT (internet de las cosas) o de sensórica. En definitiva, para la digitalización de los procesos del ciclo del agua.

Para que todo el mundo lo entienda y acotado al sector del que tratamos, en Netmore Group conectamos los contadores de agua, los medidores de calidad, así como también los de energía, sensores de humedad, etc; y transportamos toda esta información para que los gestores del agua puedan analizar y tomar las mejores decisiones en el control de este bien tan preciado. 

Se trata de un elemento tan importante que, por ejemplo, en las inundaciones el agua potable es el bien más escaso y de primera necesidad. ¿Es la sociedad consciente de que su gestión no debe depender solo de las administraciones sino que es un tema que nos concierne a todos?

Yo creo que, en general, sí se es consciente, aunque la verdad es que hasta que no te falta algo, no te das cuenta verdaderamente de cuánto lo necesitas. En ese sentido, es importante seguir haciendo una labor didáctica y divulgativa. Fíjate, en este pasado año 2023, que ha llovido tan poco, hay zonas donde se están teniendo que aplicar medidas restrictivas y, seguramente, quienes están afectados por ellas, sean algo más conscientes de las repercusiones que la falta de agua conlleva. 

De todos modos, efectivamente, esto no es algo que afecta exclusivamente a las administraciones como nuestros representantes, sino que es necesaria la implicación de la sociedad en general de manera directa.

En su empresa dan muchísima importancia al uso de las nuevas tecnologías y, en especial, a todo lo relativo a la digitalización, no solo para garantizar el suministro sino también para luchar contra problemas climáticos como la sequía. Explíquenos qué claves manejan para obtener soluciones eficientes.

Como punto de partida, en Netmore Group trabajamos con una tecnología de telecomunicaciones (la denominada LoRaWAN), que ofrece importantes ventajas como, por ejemplo, el hecho de ser la que menor consumo energético produce para transportar datos. 

Al simplificar el acceso al aprovechamiento de estos sistemas, potenciamos el desarrollo de nuevos y mejores dispositivos para la obtención de información referente al ciclo integral del agua, por lo que de manera indirecta provocamos que haya más y mejores datos, enriqueciendo así las herramientas software de gestión y análisis que utilizamos.

No solo comprenderemos los hábitos que existen en los diferentes territorios, sino que sabemos más de todo lo que afecta a las fases previas de acumulación y tratamiento del agua preconsumo y, además, damos un mejor uso al agua ya consumida. 

Nos encontramos ante un reto mayúsculo en un país como España, que desde hace años viene arrastrando una situación crítica debido a la falta de agua por las reiteradas sequías. De hecho, sus reservas están lejos de la media de los últimos cinco años y, además, no se espera que la situación pueda revertirse en el corto plazo. ¿Cómo se afrontan esta problemática desde Netmore?

Por un lado, con la debida preocupación, ya que hay zonas que están con restricciones. Pero, por otro lado, muy ilusionados, porque en Netmore entendemos que contamos con todos los ingredientes para desplegar grandes proyectos que permitan hacer una mejor gestión que supongan un punto de partida para corregir estos problemas. 

Está la tecnología, está la concienciación, están los fondos y, sobre todo, está la determinación de abordar estos problemas. Sin duda alguna, estoy convencido de que de las situaciones de crisis se puede salir muy reforzados, y esta es una gran oportunidad para la sociedad.

Y en Castilla y León, explíquenos en qué proyectos y en qué ciudades ya están trabajando actualmente.

En Netmore Group nos hemos marcado un roadmap para generar cobertura en todas las capitales de provincia y las ciudades más importantes de España. En Castilla y León, ya disponemos de cobertura LoRaWAN en las ciudades de Ávila, León y Valladolid. En estos próximos meses abordaremos el resto de capitales de provincia. Al margen de nuestra planificación, Burgos y Soria han sido beneficiarias con proyectos enmarcados dentro de los PERTE del agua y recibirán importantes sumas destinadas a abordar las inversiones que han presentado.

En los próximos días se expondrán los proyectos de la segunda fase del PERTE del agua y todas las gestoras defenderán sus iniciativas, orientadas a digitalizar sus infraestructuras hídricas.

Es decir, se trata de planes de digitalización del ciclo integral del agua que pueden convertirse en programas tractores que, además de dar respuesta a una necesidad concreta, faciliten la implantación de futuros avances de desarrollo en otros ámbitos o sectores. Me explico, el despliegue de una red LoRaWAN para dar conectividad a contadores de agua puede ser aprovechado para otros asuntos de gestión de residuos, de Smart Agro, Smart Energy o, por ejemplo, turismo rural inteligente.

¿Hasta qué punto el control y la correcta gestión del uso del agua en España es un desafío en el que las distintas administraciones deberían trabajar más coordinadamente?

Bueno, creo que ya hay una buena coordinación en todo el territorio nacional, dentro de la gestión autónoma e independiente que tiene cada ciudad o gestora. Esta autonomía es también necesaria, pues las diferentes regiones, ya sea por sus particularidades geográficas, necesidades específicas o aspectos culturales han de provocar modelos diferenciados necesariamente; pero sí que hay líneas transversales que se siguen en todas las partes del territorio nacional y, en mayor o menor medida, hay observatorios generales para la gestión global a nivel de país que establecen objetivos comunes.

Entre los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (los llamados PERTE) existe uno para la digitalización del ciclo integral del agua que va a movilizar más de 3.000 millones de euros en inversiones públicas y privadas para mejorar la gestión, aumentar la eficiencia, reducir las pérdidas en las redes de suministro y avanzar en el cumplimiento de los objetivos ambientales marcados por la planificación hidrológica y las normativas internacionales. Explíquenos hasta qué punto se puede considerar este plan esencial.

Dependiendo del estado de las infraestructuras de cada ciudad o territorio, cada una de ellas presenta proyectos según sus necesidades. Gran parte de esos fondos se van a destinar al despliegue de soluciones tecnológicas que permitan la digitalización de las infraestructuras hídricas. 

Evidentemente, por los importes de los que hablamos y la finalidad a la que se destina, el sector del agua, no pueden dejar de considerarse proyectos estratégicos de país por varios factores. En primer lugar, porque se aplica sobre un recurso esencial para la vida de los ciudadanos, así como porque precisamente se actúa sobre un recurso muy dañado por el cambio climático y, finalmente, porque supone un impacto muy positivo en la economía de todo el país, ya que entendemos que la modernización de infraestructuras será a corto plazo uno de los motores económicos que beneficie a toda la sociedad. 

El uso de agua para riego agrícola en España supone más del 70% del consumo total. Explíquenos cómo las nuevas tecnologías pueden ayudar a controlar mejor el consumo.

Efectivamente, el consumo de agua para uso agrícola está en esas cifras, lo que hace necesario un mayor control y racionamiento. Con las nuevas tecnologías podremos conocer sobre la marcha la necesidad real de agua en la tierra con sensores de humedad y regaremos solo cuando sea necesario. O, incluso, ante la previsión de lluvias, se podrá evitar regar. Es decir, se actuará en función de las perspectivas reales.

Además, con la monitorización de las redes de distribución del agua, se identifican las posibles fugas o los consumos anómalos en tiempo real o en muy corto plazo de tiempo.

¿Qué se puede hacer para que los agricultores puedan mantener sus cultivos sin malgastar agua aplicando esta novedosa tecnología?

Conocer las necesidades reales de la tierra es una realidad que nos aporta la tecnología con la implantación de sensores de humedad. Las estaciones meteorológicas y los modelos de previsión de lluvia nos indican cuándo va a llover y cuándo se debe regar, aprovechando así cada gota y evitando malgastar este bien escaso. Esto mismo es de aplicación para la aplicación de abonos y fertilizantes.

Y, en cuestiones de prevención de incendios, leía hace unos días como hay ya lugares donde se están implantando sistemas con chorros automatizados de agua para apagar llamas nada más que se detectan. ¿Están dentro de lo que entendemos como una gestión eficiente del agua al hacer uso también de las más modernas tecnologías?

No sé si asociarlo directamente a la gestión del agua, pero desde luego se están desarrollando soluciones tecnológicas que permiten evitar los incendios o al menos acortar notablemente su identificación y sofoco.

Evidentemente, si evitamos fuegos y somos capaces de atajarlos de manera rápida, no tendremos que usar agua para apagarlos y claro, eso también es ahorro. Pero insisto, no sé si incorporarlo como mejora de la gestión del ciclo del agua. 

En el plano empresarial, ¿hasta qué punto una buena gestión del agua aumenta la competitividad y la productividad de las empresas y de los países con mejores recursos?

Fíjate, podríamos decir que incide directamente en la cuenta de resultados de la empresa. Puede pasar de positiva a negativa en función de muchas cosas, pero también de la buena gestión que se haga del agua, dados los sobrecostes directos e indirectos que una mala praxis puedan producir en este campo.

Un buen control de los recursos como el agua, no solo pueden generar ahorros económicos, sino mejorar exponencialmente el servicio que se presta a los clientes. La información es poder y la digitalización de infraestructuras aporta gran cantidad de datos que son muy útiles. 

Para terminar, ¿podría explicar cómo está España en esta materia a nivel europeo y si está en línea con la estrategia que ha definido Bruselas para el futuro del continente. ¿Se comparten políticas para impulsar una mayor sostenibilidad en este asunto tan importante?

Bueno, partiendo de la base que yo no soy un especialista en estos temas propios de la gestión en sí del agua ni de su amplia normativa, es evidente que hay una visión global a nivel de comunidad que nos hace implantar políticas similares de gestión en todos los países de la Unión Europea, respetando las particularidades de cada Estado o región. Está claro que hay planteamientos transversales que implican a todas las naciones y existen objetivos comunes, tanto a nivel comunitario como mundial.

Dicho esto, al trabajar desde una compañía con presencia en 13 países europeos sí que puedo ir viendo cómo y por dónde se están desarrollando más otros países en cuanto digitalización de infraestructuras. En este sentido, y respecto del sector del agua, no creo que estemos a la cabeza a día de hoy, pero tampoco a la cola. Estoy seguro que una vez desplegados los proyectos derivados del PERTE, subiríamos notablemente en un hipotético ranking.

De lo que sí estoy convencido es de que, en cuanto a digitalización de infraestructuras en particular y proyectos Smart cities en general, España está en el grupo de cabeza, generando tendencias y creando modelos en esta materia.