Un año superelectoral

M.R.Y. (SPC)
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Más de 4.100 millones de personas de unos 50 países, entre ellos algunos de los más poblados como la India, México o Estados Unidos, además de la UE, están llamados a las urnas este 2024

El 51% de los habitantes del planeta están convocados este año a elecciones

Casi la mitad de los países del mundo han sufrido retrocesos en el proceso democrático durante los últimos cinco años, según el último informe de la organización intergubernamental IDEA Internacional, que, tras un análisis de las 173 naciones del planeta, concluye que «la democracia sigue en apuros, estancada en el mejor de los casos y en declive en muchos lugares». Y las causas parecen claras: amenazas a la integridad de los procesos electorales, a la independencia del poder judicial, a la seguridad o la libertad de expresión y de reunión, incluso en países con sistemas democráticos consolidados.

Ante este desolador panorama, las elecciones parecen una solución para tratar de mejorar la situación. Y este 2024 más de la mitad de la población mundial tendrá, precisamente, una cita con las urnas. En concreto, más de 4.100 millones de personas, lo que significa el 51 por ciento de los habitantes del planeta, en cerca de medio centenar de Estados. Solo con la India, Estados Unidos, México o Rusia, ya sería un superaño electoral, pero lo cierto que es que los comicios se repartirán por buena parte del globo.

Los primeros, el pasado sábado en Taiwán, en los que ganó el candidato del oficialista Partido Progresista Democrático, William Lai, un resultado que acrecienta la tensión entre Taipei y Pekín, que reclama la soberanía sobre la isla.

Para el 4 de febrero están previstas generales en El Salvador, si bien están en tela de juicio, porque el actual presidente, Nayib Bukel, tratará de obtener un segundo mandato consecutivo, algo no previsto en la Constitución pero sí avalado por el Tribunal Supremo Electoral.

Ya en marzo será el turno de Portugal, con unos comicios adelantados por la sorpresiva dimisión de António Costa el pasado año. Los socialistas tratarán de revalidar el día 10 su mayoría absoluta o, por lo menos, mantenerse con una ventaja suficiente que les permita seguir en el Gobierno. Y solo una semana después le tocará a Rusia, donde Vladimir Putin buscará la eternidad con un quinto mandato al que podrá optar gracias a una remodelación a medida de la Carta Magna y para el que no parece tener rival.

Para el 31 de marzo están previstas las elecciones en Ucrania. Es cuando acaba el mandato de Volodimir Zelenski, pero la actual situación, con la ley marcial en vigor, impide que se pueda llamar a las urnas a los ciudadanos.
Entre abril y mayo votarán en la mayor democracia del mundo, la India, en la que el actual primer ministro, Narendra Modi, cuenta con grandes posibilidades de lograr un tercer mandato consecutivo. Los comicios durarán casi un mes para evitar aglomeraciones: son más de 1.400 millones de habitantes. En mayo también será el turno de Panamá y la República Dominicana, que apuestan por la continuidad.

Junio será el mes de las elecciones en Europa. Los 27 Estados que componen la UE deberán votar a sus representantes comunitarios entre el 6 y el 9 de ese mes. Y ese último día coincidirá con las parlamentarias que tendrán lugar en Bélgica, que rematará así la Presidencia de turno que ostentará durante todo el primer semestre.

Una semana antes, el día 2, llegará el momento del cambio en México, donde por primera vez en la historia dos mujeres -la oficialista Claudia Sheinbaum y la opositora Xóchitl Gálvez- son las principales favoritas a la Presidencia, de la que Andrés Manuel López Obrador se despedirá tras una única legislatura.

En el aire

Será a partir del segundo semestre cuando haya, previsiblemente, comicios en Venezuela y el Reino Unido, si bien para ninguno de los dos casos hay fecha. En la nación caribeña tienen que celebrarse este año, pero, más allá del día, la duda es si la antichavista María Corina Machado, elegida por la oposición como candidata, podrá concurrir, ya que está inhabilitada para ocupar cargos públicos.

En el país británico, el límite está en junio de 2025, pero el primer ministro, Rishi Sunak, ya ha adelantado que se celebrarán generales «en la segunda mitad de 2024», tal vez consciente de que, si deja pasar aún más tiempo, los laboristas terminarán por comerle el terreno.

Pero las elecciones continuarán y en octubre será el turno de Georgia (26) y Uruguay (27). En este último país habrá un cambio de presidente, puesto que Luis Lacalle Pou no podrá optar a la reelección.

Y, previsiblemente, el año terminará con la gran cita -el 5 de noviembre-: las presidenciales de un EEUU que durante el primer semestre celebrará primarias para que los republicanos y los demócratas elijan a sus candidatos a la Casa Blanca. Una nueva batalla entre Donald Trump y Joe Biden se avecina -según todas las previsiones-, tal vez más encarnizada que la de 2020, ya que el exmandatario -esta vez con varios frentes judiciales sobre sus espaldas- no está dispuesto a perder otra oportunidad, mientras que Biden vuelve a antojarse como el mal menor.

Con más o menos igualdad, medio planeta acudirá a las urnas para elegir a sus representantes e intentarán que esa democracia que parece cada vez más amenazada vuelva a primar en todas y cada una de las citas electorales.