Casavieja vibra con los zarramaches

Mayte Rodríguez
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El hecho de que San Blas cayera en fin de semana y la reciente declaración de Bien de Interés Cultural disparó la presencia de público este sábado en el municipio, en el que los quintos protagonizaron la tradición

Casavieja vibra con los zarramaches - Foto: Isabel García

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Zarramaches

Marcos y Sergio tuvieron el honor de ser los primeros quintos de 2024 en Casavieja en ponerse en la piel de los zarramaches y, con ello, de hacer cumplir una tradición que, generación tras generación, los vecinos han contribuido a mantener viva, aunque este año cobró una fuerza especial, con las calles del municipio repletas de público, sobre todo niños y adolescentes dispuestos a desafiar a los singulares personajes que, vara en mano, corrieron detrás de ellos dispuestos a darles su merecido. Este sábado, como cada día de San Blas, el sonido de los cencerros que portan a su espalda los dos zarramaches indicaba dónde estaba la fiesta, que arrancó en la iglesia, durante la misa mayor en honor al santo, en la que ambos personajes ocuparon un lugar destacado  junto a la Corporación municipal. 

Sobre la cabeza de ambos, unas cintas de colores coronadas por una flor, y en la mano una naranja, únicas notas vistosas de un atuendo singular y único, marcado por el blanco que los zarramaches lucen casi al completo incluyendo el rostro que llevan oculto, solo roto por la estera de esparto y el cinturón del que cuelgan tres cencerros a su espalda, que los niños más osados se atrevieron a hacer sonar, cuando una vez fuera de la iglesia se iniciaron las carreras por las calles de Casavieja en dirección hacia el Ayuntamiento de la localidad. En su interior, los quintos de este año -más de una veintena- fueron pasándose la indumentaria de los zarramaches unos a otros para que todo el que quisiera pudiera tener el honor de ponerse en la piel del personaje y, de paso, ir turnándose a la de hora de correr detrás de la muchachada, que puso a prueba la forma física de los quintos.

El hecho de que San Blas haya caído este año en sábado, las temperaturas más propias de la primavera que del invierno y la reciente declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) para las Mascaradas de las que los zarramaches son parte esencial contribuyeron a atraer hasta Casavieja a numeroso público. La alcaldesa, Vanessa Muñoz, subrayó la importancia de este hecho en términos de visibilidad. «Mascarávila ya fue un gran impulso para esta tradición, que hasta entonces solo se conocía en  nuestro pueblo, pero que ahora se considere Bien de Interés Cultural ayuda a que se conozca fuera y también a que la gente de aquí se sienta más orgullosa de ello», explicó a esta Redacción. «Ojalá ayude también a que tengamos más visitantes y turistas», añadió.

Precisamente para «implicar a los más pequeños en la tradición», el Ayuntamiento de Casavieja ha estrenado este año dos actividades vinculadas con los zarramaches: un concurso de fotografía cuya ganadora será la que protagonice el cartel de San Blas del año próximo y un taller de elaboración del atuendo típico con material reciclado, de manera que los niños se lo pongan y participen en un desfile que se desarrollará este domingo por las calles de Casavieja, antesala del año en que cumplan la mayoría de edad y puedan tener el honor de convertirse en los auténticos zarramaches.