Un elfo anda suelto por Ávila

E.Carretero
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Muchas familias abulenses, sobre todo aquellas en las que hay niños de más corta edad, no han podido resistirse a la tradición americana del duendecillo que cada mañana despierta a los pequeños con travesuras

Un elfo anda suelto por Ávila

Primero fue Halloween y después el Black Friday. Pese a a nuestra reticencia inicial, lo cierto es que los abulenses  no nos resistimos a las tradiciones americanas. La última que hemos adoptado es la del Elfo travieso, importada hace ya más de un lustro de Estados Unidos pero que este año empieza a arrasar entre los hogares abulenses donde viven niños. Se trata de un fenómeno mundial que llegó a nuestro país de forma tímida hace algún tiempo y que cada vez tiene más adeptos en España, también en Ávila, como apunta Rubén de Juan, gerente de Toy Planet Ávila y presidente nacional de esta cadena juguetera, que habla de un «crecimiento exponencial» en las ventas de este muñeco en los últimos años hasta el punto de cuadruplicarse este año. 

Lo curioso de este fenómeno, reconoce, es que se trata de un producto juguetero «que no se anuncia» y que se ha hecho «popular gracias a las redes sociales». Y aunque se vende en otros formatos, cuenta De Juan que el elfo original es que comercializa la marca CEFA que incluye el muñeco junto a un cuento,  una caja de recuerdos y un certificado oficial de adopción de este ayudante de PapáNoel. 

Elf on the shelf, publicado en EEUU en 2005, es el libro que da origen a esta tradición que ya han adoptado millones de familias en todo el mundo y que en Ávila cada vez cuenta con más adeptos. La idea es que los niños y niñas tengan conexión con Papa Noel a través de su elfo, que será el que observe en primera persona qué tal se están portando los pequeños los días previos a la Navidad. 

El libro se hizo muy popular y dio lugar a una tradición en la que cada noche los elfos, ayudados por los papás, hacen alguna travesura con la que cada mañana tratan de sorprender a los niños. 

«Está poniéndose de moda», reconoce De Juan al hablar de un producto cuyas ventas, como las de los calendarios de adviento, están «muy concentradas en quince días», los comprendidos entre finales de diciembre y el Puente de Diciembre. Unas ventas, reconoce, que este año se han dejado notar especialmente, demostrando que el elfo travieso se empieza a colar en los hogares abulenses gracias a la influencia de las redes sociales. 

Vega y Mateo, de siete años, se levantan cada mañana emocionados, algunas veces incluso antes de lo que deberían, solo por ver qué travesura han hecho ese día Lola y su hermano mellizo Albi que durante la noche lo mismo abren el bote de cacao que tiran escalera abajo el rollo de papel higiénico. También emocionada cada mañana se despierta últimamente Berta en busca de un elfo que no duda en ponerle cara a la fruta que luego se llevará al colegio para comer en el recreo. Y también a casa de Álvaro ha llegado este año el travieso elfo a quien una de estas mañanas este pequeño de 6 años sorprendió atando a todos sus superhéroes tras haber hecho acopio de un montón de galletas. 

Esta claro que un elfo anda suelto por Ávila y que lejos de irse tiene la intención de regresar cada Navidad como cada año a finales de octubre regresan los monstruos o a finales de noviembre las compras con descuentos.