Un viaje al Calcolítico

Redacción
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Más de 400 personas participaron en las Carnestolendas Arqueológicas de Abulaga, que este año se celebraron en Muñogalindo teniendo al paisaje, al pastoreo y a esta época de la Prehistoria en el punto de mira

Un viaje al Calcolítico

Muy positivo». Así es el balance que, una vez finalizadas, se hace desde la organización de las Carnestolendas Arqueológicas, un proyecto que un año más llegaba de la mano de la Asociación Cultural Abulaga y la Diputación Provincial de Ávila, y que contaba con la colaboración del Ayuntamiento de Muñogalindo (escenario elegido para la cita) y dentro del proyecto Terra Levis-MASAV.

Más de 400 personas pasaron en algún momento del sábado por una jornada que arrancaba a primera hora con un desayuno a base de café, chocolate y masa frita.

En esta ocasión el hilo conductor de la jornada era el yacimiento de la Peña del Aguila. Un sitio arqueológico con grabados rupestres posiblemente del calcolítico, cuyas cabañas asociadas fueron excavadas en los años 70 del siglo pasado. La intención, reproducir la vida cotidiana de estos grupos humanos que poblaron el territorio en el III milenio a. C. Personas de todas las edades participaron en la creación de arte prehistórico, las demostraciones de talla, de metalurgia y sobre todo, de cocina. En torno a un fuego en el que se asaban piezas de carne y se cocinaba un estofado a base de setas, hierbas y tajadas de carne, se elaboraban con técnicas antiguas varias piezas de pescado y otras viandas. Al tiempo, Pedro Cura, arqueólogo experimental portugués, explicaba las evidencias arqueológicas que permitían reconstruir la cocina de hace varios milenios. De este modo, las truchas que habían sido cubiertas por hojas de lechuga y arcilla antes de ser tapadas por el fuego, dejaban a nivel material el negativo de las hojas usadas en épocas pasadas, tal y como mostró Pedro tras cocinar los pescados. 

Otro de los talleres que más expectación levantó fue el campanaje sonoro, realizado por Luis Carlos López, del proyecto Terra Levis. La demostración de toque manual, mostró los códigos sonoros que comunicaban aspectos importantes de la vida del rural español en época preindustrial. Anuncio de fiesta, el ángelus, nacimiento, muertes, a fuego, convocatorias a hombro vecino, entre otros. 

A mediodía, antes de la comida en comunidad que congregó a 150 asistentes, hubo un 'baile vermú' amenizado por el grupo espigar en el parque del Regajo.   

La tarde la inauguró una asamblea de asociaciones del territorio. Según los asistentes, se está gestando una federación en la que se busca poner en valor los territorios del valle Amblés y las sierras que le rodean –Sierra de Ávila y Paramera-. De partida, se va a realizar un inventario de asociaciones, se van a crear grupos de difusión de acciones culturales y lúdicas que se desarrollen en la comarca, así como  trabajar en la elaboración de proyectos comunes con el objetivo de la supervivencia del territorio. 

La jornada se cerró en el centro social. Primero con la proyección del documental  Auzolangiltza –'A hombro vecino'- de Iker Iriarte y Pablo  Dendaluzaren, al que asistieron más de 80 personas. 

Para terminar, y siguiendo la tradición de otros años, se grabó un programa de radio que repasó la jornada, los objetivos del proyecto Terra Levis a medio plazo y la presentación del libro de Joaquín Díaz 'Hoz y los petroglifos rupestres de la Sierra de Ávila'.