Las Cruzadas de Santa María arrancan en Ávila su Año Jubilar

M.M.G.
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El Instituto Secular celebrará en 2025 las bodas de plata de su aprobación pontificia y este domingo se leía en una eucaristía presidida por el obispo la bula de concesión del jubileo

Las Cruzadas de Santa María arrancan en Ávila su Año Jubilar

El Instituto Secular Cruzadas de Santa María, entidad especialmente vinculada a Ávila, celebrará en 2025 las bodas de plata de su aprobación pontificia, por la que su carisma fue reconocido por la Iglesia universal como un don del Espíritu Santo. Será, pues un año muy especial para todas las personas que forman parte de una entidad a cuyo frente está la abulense Lydia Jiménez. Un año que, además, vendrá precedido por el Año Jubilar concedido por elVaticano y que este domingo se abría oficialmente en la Catedral de Ávila con la eucaristía presidida por el obispo de Ávila,Jesús Rico, y en presencia del arzobispo emérito Antonio María Rouco Varela.

«Este año servirá de preparación para el 25 aniversario de la aprobación pontificia de nuestra institución», comenta con Diario de Ávila la directora general de las Cruzadas de Santa María, que confirma también que durante este año, todo aquel que lo desee podrá ganar la indulgencia plenaria en muchos de los centros que las cruzadas tienen repartidos por todo el mundo (están presentes en 19 diócesis españolas, así como en Alemania, Italia, Irlanda, Perú, México, Colombia, Chile, Camerún, Cuba, EE.UU. y Uruguay). También, cómo no, en su sede abulense, la Casa Tellamar, que fue  inaugurada el 15 de octubre de 1986 y que supone un centro cultural y de expansión misionera ubicado en la céntrica calle San Segundo.

Durante la celebración de este domingo, se inauguraba pues ese año de preparación del que habla Jiménez con la lectura de la bula de concesión del Año Jubilar. «Va a ser un año de profundización de nuestra espiritualidad, de vivir con más fervor, con más dedicación. Un año de intensa espiritualidad hacia dentro y hacia fuera», reflexiona Jiménez. «Y que culminarán con una celebración más solemne, más vistosa y con más participación en todos los sitios donde tenemos presencia, que será el 13 de mayo de 2025», adelanta la responsable de la Cruzadas de Santa María.

«Es un año», prosigue hablando la promotora de la creación del Instituto Berit de la Familia en España y América Latina, del que es Directora desde 1998, «en el que queremos impulsar actividades desde dentro para ver cómo impulsamos nuevas fundaciones que nos están reclamando en algunos sitios.

Impulsar nuevas fundaciones, dice, pero, también y sobre todo, «reforzar las que ya tenemos, porque crece la actividad en los lugares donde estamos, y como crece la actividad, eso requiere nuevos miembros que se incorporen a reforzar esas fundaciones que ya tenemos. Eso es lo prioritario».

Y todo ello, apunta Jiménez, «empezando por Ávila.En Ávila está creciendo mucho nuestra actividad. Tenemos que ir incorporando nuevas personas o nuevos miembros de nuestra institución que estén muy preparadas en lo intelectual, humanamente. Y también abrir otros lugares que todavía están por determinar».

En definitiva, considera la directora general de las Cruzadas de Santa María, se trata de que la institución continúe «respondiendo a los desafíos que la sociedad actual nos va presentando, que lógicamente son nuevos y acuciantes después de 25 años de recorrido. Son los mismos pero con distintas modalidades».

Hablando ya de Ávila y de su provincia en concreto, Jiménez presume de que esta tierra representa para ellas «la cuna, es la fuente, es el hontanar donde se ha ido gestando nuestra espiritualidad». 

«Nuestro fundador, el venerable padre Tomás Morales», prosigue hablando, «definió nuestro Instituto como «tronco ignaciano», porque él era jesuita, y nos nutrimos de toda la espiritualidad de la Compañía de Jesús y de sabia carmelitana.Todo lo carmelitano, Santa Teresa y los santos del carmelo están muy presentes y muy operantes en todo nuestro hacer y espiritualidad».

Ávila, un lugar especial. Por ese motivo, considera, «Ávila siempre ha sido un lugar hacia el que hemos tendido con especial interés». De ahí que en 1983 quisieran «tener una sede en Ávila, que es la Casa de Tellamar, que es un lugar donde hemos tenido muchos encuentros y muchas reuniones de formación».

«Y nuestra presencia en Ávila ahora está centrada sobre todo en la gestión de la Universidad Santa Teresa de Jesús, la Universidad Católica, que es una obra que requiere mucha dedicación y que gracias a Santa Teresa, siempre lo digo así, va adelante y con una perspectiva de futuro muy alentadora», no olvida Jiménez la que ahora es la principal obra de las 20 cruzadas que en la actualidad viven en Ávila.

«Ávila para nosotras no es cualquier lugar, sino que es un lugar emblemático y especial. Nuestras cruzadas están dedicadas después de muchos años de preparación y de estar capacitadas, están dedicadas en alma, vida y corazón a gestionar y a potenciar la UCAV», subraya Jiménez.