El humor entrañable de dos hermanos

I.Camarero Jiménez
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'Ridi Pagliaccio' fue la propuesta circense de los simpáticos extremeños de Asaco Producciones en el Palacio de Bracamonte

El humor entrañable de dos hermanos - Foto: David Castro

Salvatore y Giacomo son el dúo de hermanos que este domingo entretuvieron al numeroso público que se dio cita en el imponente Palacio de Bracamonte dentro de la propuesta circense. 

Dos payasos empeñados, más uno que otro todo hay que decirlo, en enseñar ópera a los espectadores. Salvatore, más serio y didáctico, se afanaba en trasladar la belleza de las grandes obras de la música italiana al público asistente, provisto de buena voz el que se intuye como hermano mayor iba ganándose al público al que pedía colaboración, mientras su hermano pequeño, sin maldad alguna trasteaba por el escenario acompañándose de instrumentos musicales  con los que dar mayor brío al recital. Pero claro, de payasos estamos hablando y esos instrumentos eran entre otros, un cencerro, un globo, pitos, una trompeta... y eso sin olvidar que mientras el gran músico estaba en escena, él aprovechaba el tiempo para mantener una conversación telefónica con su madre, o para preparar una tortilla de patatas con el molesto ruido del batir de huevos de fondo. 

Faena tras faena 'fastidiaba' el espectáculo del cantante de ópera, tanto como para provocar la ruptura de la relación. 

A partir de ahí empezó quizá uno de los momentos cumbre de la función, ése en el que invitaron al público a concurrir a unas locas elecciones en las que votar sí o no a que hicieran las paces los hermanos enfrentados. 

Maravillosa propuesta de pegada de carteles, minuto de oro en el que sincerarse con los votantes, loco momento del recuento de votos en que ambos ganaban porque el mismo votante que a mano alzada dijo que sí, también dijo lo contrario un minuto después. 

En definitiva una propuesta para echarse unas risas en familia a base de humor blanco y algún que otro destello musical pues se intuía que Salvatore lleva la música en las venas y sabe cantar más que de sobra.Simpáticos y afanados en la labor se llevaron un buen aplauso del entregado y colaborador auditorio  entre el que se dieron cita muchos niños pequeños.