Montecarlo, una cita obligatoria para pilotos... Y mecánicos

Alberto Sánchez
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Nuevo reto para Clásicos Redan Competición, que darán soportey asistencia al Mercedes 220 S de Javier Basagoiti en el XXVI Rally Montecarlo Históricos destinado a vehículos de entre 1911 y 1983

Redan Competición y KatalMotorsport presentaba el Mercedes 220S en Ávila.

Todos los 'frikis' del motor «tenemos que hacer tres carreras en nuestra vida.Una es el Dakar, otra las 24 Horas de LeMans Clásicas y la tercera Montecarlo Históricos».Son, como bien dice Javier Basagoiti, las tres grandes que debe afrontar todo buen piloto.Ya tenía las dos primeras.A partir de febrero, la tercera, el XXVIRally Montecarlo Histórico 2024. Y de nuevo el piloto madrileño estará asistido por los mecánicos abulenses de Clásicos Redan Competición, que afrontan un nuevo reto que arrancará para ellos, a partir del 31 de enero, desde la ciudad italiana de Milán. Para un piloto es una de las citas que debe correr en su vida.Para Redan, para unos mecánicos, supone «lo mismo. Es una carrera, como el Dakar o Le Mans, de nivel mundial» explicaba en este caso Rebeca del Pozo, la responsable de asistencia.

No ha sido sencillo poner en marcha todo esto. «Lo primero de todo es conseguir un coche. Montecarlo Histórico no admite a cualquier persona».Más bien dicho, no admiten cualquier coche, realmente los protagonistas de esta prueba que se disputa en la modalidad de regularidad. «Yo soy lo de menos, lo de más es el coche» explica Javier Basagoiti, piloto del Mercedes 220 S de 1965 con el que van a disputar esta edición. Y es que la organización del rally, el Comité Organizador del Automobile Club de Mónaco (ACM), especifica que se trata de una prueba reservada a vehículos históricos que hayan participados en ediciones anteriores del Rally de Montecarlo entre 1911 y 1983.

En este caso Basagoiti correrá con un Mercedes 220 S de 84cv. «No es un coche que corra mucho pero es un coche muy fiable. Apenas tiene electrónica, que era lo que estábamos buscando. Nosotros cuando vamos al Dakar quitamos toda la electrónica. En estos coches de más de 25 años cuanto más mecánico sea el coche y menos electrónica, menos averías».En sus manos está convencido de tener «un coche muy fiable que no se debe romper, pero no es sencillo de conducir» ya avisa Basagoiti. «Es un tracción trasera, muy largo –5 metros y medio– y en tramos de nieve vamos a tener que ser hábiles». La elección del coche llegó por un poco de todo. «A mi padre –Javier– le gusta Mercedes». Y en este caso el 220 S lo encontró en manos de un amigo que en su día pensó en correr esta prueba, sin llegar a hacerlo, y al que convenció para que se lo vendiera «con la idea de correr en Montecarlo» explicóMacarena Basagoiti. «Han sido dos meses para ponerlo a punto. Ha sido rápido pero muy intenso.Día y noche» señalabanRebeca y Macarena.  

En esta edición tomarán parte 239 coches que comenzarán –miércoles 31 de enero– desde diferentes ciudades. Glasgow, Hamburgo, Reims o Milán para alcanzar, tras esta especie de etapa prólogo,  Mónaco el viernes 2 de enero, desde donde comenzará realmente la competición con unos 2.500 kilómetros en total por delante en 5 etapas.

Una competición donde la asistencia, en este caso en manos de los abulenses de Clásicos Redan, toma un importante valor. Se compone la caravana de asistencia de un coche con remolque y un vehículo 4x4 «porque lo previsible es que nos encontremos  nieve» avisa Javier Basagoiti. «Es muy importante el tema de las ruedas. Llevamos 16 ruedas de contacto que son de nieve,  con clavos y clavos extremos».

La asistencia está en las manos de Clásicos Redan y en especial bajo la dirección de Rebeca y Macarena junto a dos mecánicos. «El 90 por ciento de nuestro trabajo es en el antes» explica Rebeca. «La parte mecánica no ha sido sencilla.No es fácil encontrar piezas, tiene muchos años».

A ello se suma lo administrativo, empaparse del libro de ruta y entender «la forma de llegar» allí donde el coche lo necesita.Porque como bien explica Macarena «hay muchos tramos a los que no se puede acceder con la asistencia directamente y hay que buscar rutas alternativas que en zonas de montaña, muchas sin cobertura, no es sencillo.Hay que planificar bien, anticiparse.Hay mucho trabajo anterior de ver mapas, conocerse los pueblos y puntos claves de acceso».