«No deberían haberse llevado de Piedrahíta el Cristo de Cano»

D. Casillas
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Pablo López defiende que la pintura que se llevó Mater Unitatis debería seguir en el pueblo, porque para «pública veneración de Piedrahíta» la encargó y pagó el prior de la Catedral de Granada

«No deberían haberse llevado de Piedrahíta el Cristo de Cano»

Viva aún la polémica y la incomprensión que provocó la salida inesperada y nunca informada hacia otra localidad del Cristo que Alonso Cano pintó para los fieles de la localidad de Piedrahíta, llevada a cabo recién clausurado el convento de carmelitas que hasta el pasado mes de octubre mantuvo abierto sus puertas en la capital del valle del Corneja, el estudiante de Historia Pablo López Jaén, piedrahitense, ofreció una conferencia en la que habló de esa singular pintura desde una perspectiva académica y en la que no faltó una cierta dosis de reivindicación.

En esa charla que acogió el Espacio cultural de Piedrahíta, titulada '¿Un 'Cano' no canónico?', Pablo López argumentó, «tanto documentalmente como atendiendo al estilo», que «se puede asegurar que es muy difícil que la pintura no sea de Alonso Cano», tesis a la que también consideró que apoya la «comparación de las formas de manos y pies con otras obras del artista, que es en esencia la misma».

Sobre la posible existencia de dudas acerca de la autoría del Cristo encargado para Piedrahíta pero que ya no está en Piedrahíta por decisión de Mater Unitatis, comentó el ponente que «si hay alguna, que no debiera haberlas, es seguramente cuando no interesa que aparezca como que se ha sustraído un cuadro de Alonso Cano del convento de la Madre de Dios de esta localidad», lo que no resta nada de fuerza para que «este pueblo sienta mucho que se haya llevado de aquí una obra que era suya».

el hecho y las formas. Sin querer entrar en cómo puede definirse el hecho de que se hayan llevado la pintura, que en Piedrahíta se calificó casi unánimemente como «un expolio», comentó Pablo López que «lo que tengo claro es que no tenían que haber hecho eso, en principio y como algo fundamental porque estaba en proceso la declaración de BIC del convento, y aunque la Federación Mater Unitatis demuestre que es la legítima propietaria del edificio eso es algo secundario»; y además de que «no tenían que haberse llevado el cuadro, menos lo tenían que haber hecho de la manera que lo hicieron, a la vista de todos los piedrahitenses y pese a las muchas quejas y ruegos en contra».

Volviendo a lo puramente artístico, defendió este estudiante de Historia y Filología clásica que el Cristo granadino de Alonso Cano «es una pieza de notable valor artístico, que en mi opinión no ha sido justamente valorada», una obra en la que destaca «una composición muy cuidada en la que Jesús está en contraposto, como lo están las típicas esculturas del renacimiento, el David de Miguel Ángel, por ejemplo, que tiene un brazo flexionado y otro sin flexionar, e igualmente el Cristo granadino tiene flexionado el brazo en el que apoya la cabeza y el otro, apoyado en la rodilla, no ejerce ninguna tensión».

Por sus muchos valores artísticos, a los que se suma el sentimental que significa para el pueblo, manifestó Pablo López su deseo –que insinuó que era mayor que su esperanza– de que el Cristo de Alonso Cano «vuelva a Piedrahíta para que sus vecinos puedan disfrutar de él como merecen, sobre todo porque existe un testimonio de que la voluntad del donante fue que la pintura fuese para pública veneración de Piedrahíta, con lo cual con la acción de llevarse el cuadro están llevando la contraria a quien lo encargó y pagó, que fue el prior de la Catedral de Granada».

Aunque en principio su idea –«mi primera condición»– fue pronunciar su conferencia «delante del cuadro de Alonso Cano y no de una reproducción», acabó repitiendo el ponente que «tengo pocas esperanzas de que la pintura vuelva a Piedrahíta, aunque es algo que yo, igual que todo el pueblo, deseo vivamente»; y si a pesar de todos los problemas que ahora mismo puedan existir «el Cristo granadino volviese al lugar que le otorgó quien encargó el cuadro, quizás ese sería motivo para dar otra conferencia con él al lado».