Las meditaciones, este año bajo cubierta

B.M
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La tradicional procesión se quedó en el interior de la iglesia de La Santa ante la previsión de nevadas, que además se cumplió. El conjunto escultórico protagonista estuvo en el altar

El obispo de Ávila, en su intervención en las meditaciones. - Foto: Gonzalo González de Vega

La tradicional procesión de Las Meditaciones, organizada desde el convento de La Santa, este año no pudo salir del interior de la iglesia. Ya se había anunciado que se haría en la propia Santa por la previsión de nieve y la verdad es que se cumplió, y de qué manera ya que la nieve cauó con fuerza. Esto llevó a que hubiera una asistencia muy reducida en el interior del templo donde el acto se mantuvo de la mano de los carmelitas y con la música del Coro Gregoriano de La Santa.

Si normalmente la procesión está protagonizadas por las imágenes del Cristo Atado a la Columna y Santa Teresa, formando un único conjunto escultórico, en esta ocasión esta misma concepción, que rememora a la propia Santa, se mantuvo en el altar de la basílica, para que pudiera ser visto por todos los asistentes y se convirtiera en el centro de las meditaciones en torno a la Pasión de Cristo. Porque lo que se hace este acto, más allá de que procesione o no, es meditar sobre distintos momentos de la Pasión desde la mirada de Santa Teresa de Jesús.

Tras la primera pieza interpretada por el coro llegaba el momento de las meditaciones a través del propio pensamiento de La Santa. Así, en la primera intervención se recordaba que se iba a hacer un recorrido junto a Santa Teresa de Jesús, ayudados de su experiencia, para adentrarse en «el corazón de la Pasión de Jesucristo». Todo ello a través de un momento de oración llevados de la mano de las meditaciones.

Como, en definitiva, se trata de un recorrido por la Pasión, lo que se hace es reflexionar a través de cinco meditaciones que versan en torno a 'La oración en el Huerto', 'Ante Cristo atado a la Columna', 'Cristo en la soledad y abandono de la Pasión', 'Muerte en la Cruz', y 'Meditación de la Resurreción de Cristo'. 

En cada una de estas meditaciones los asistentes pudieron adentrarse un poco más en la mente de Santa Teresa mientras miraban el grupo escultórico contemplado tal y como lo concibió Gregorio Fernández en la copia que se exhibe en el Museo de Santa Teresa y que, de haber salido en procesión, hubiera sido transportado por la Cofradía del Santísimo Cristo de los Afligidos y Nuestra Señora de la Paz, cuya sede se encuentra en el propio convento de La Santa. Aunque no tuvieron esta oportunidad, sí que estuvieron presentes en el acto.

A pesar de que en esta ocasión no fue posible, otros años la procesión salía de la basílica de La Santa para pasar por algunas de las céntricas calles de los alrededores hasta llegar a la iglesia de San Juan, que es donde se suelen hacer estas meditaciones leídas por diferentes religiosos, con especial presencia de los carmelitas, entre ellos le rector de la basílica, que estuvo presente, como también el obispo, Jesús Rico. Acompañados por la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo a la Columna 'El Amarrado' en otras ediciones, después llegaba el momento de volver a la que es su casa, La Santa.