Entre la alegría y la cautela

B.M
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Madrigal de las Altas Torres, San Pedro del Arroyo y Mombeltrán están preparados para entrar el lunes en fase 1. Ultimando los detalles ante el cambio que se avecina, los alcaldes aseguran estar ilusionados pero también prudentes

Entre la alegría y la cautela - Foto: Diario de Ávila David Castro

Entre la alegría y la cautela. Así se está viviendo estos días en Madrigal de las Altas Torres, San Pedro del Arroyo y Mombeltrán la propuesta de pasar a fase 1 el próximo lunes, en especial en las dos últimas localidades dado que la pasada semana se quedaron a las puertas de conseguirlo. Pero ahora fue un sí y las tres zonas fueron confirmadas por la tarde y por tanto el lunes estarán en la nueva fase.
Aunque no querían lanzar las campanas al vuelto, es cierto es que se percibía cierta ilusión en el ambiente. Al menos eso parecían desprender los alcaldes de estos tres municipios, cabeceras de sus respectivas zonas de salud, que insisten también en mandar un mensaje de precaución ante lo que está por venir.
No se puede olvidar que la desescalada en Castilla y León se está haciendo por zonas de salud y en este caso estas tres áreas comprenden medio centenar de localidades (incluyendo anejos) y casi 7.000 vecinos que se unirán a los que ya pasaron de fase el pasado lunes, las de Muñico.
En Madrigal de las Altas Torres, su alcaldesa, Ana Isabel Zurdo, afirma que ya estaban pendientes de este avance de fase,  que implica «cosas sencillas», lo que supone que «hay que seguir cumpliendo las medidas de seguridad, es la clave, no hay que bajar la guardia». «La gente está cumpliendo y tiene que seguir haciéndolo», insiste.
Pero también es conocedora de los cambios que pueden llegar, por ejemplo con la apertura de las terrazas, «si el tiempo mejora», matiza, y que puede llevar a que la gente comience a utilizarlas «con su distancia». Por ello, este mismo viernes estaba preparando unos formularios para los establecimientos con las intenciones en cuanto a medidas de seguridad y también con la premisa de permitir «que se puedan extender, poner más mesas para separar más, aunque haya que invadir más espacio público, siempre que no se perjudique a otro usuario». Algo que considera que «aquí es fácil de hacer» por el espacio que existe. Además contarán con la ventaja de que se ha suprimido el impuesto de terraza de este año y el próximo.
Otro cambio puede llegar con los sitios de culto, ya que la fase 1 lo permite con un tercio del aforo. «El párroco estaba pendiente», explica la alcaldesa de Madrigal, quien explica que además en su caso se puede cumplir con la limitación de asistentes sin problemas dado el tamaño de las iglesias.
Recuerda también las novedades en cuanto a los velatorios pero  apela a la responsabilidad individual apoyada en el trabajo que se ha hecho en el municipio, también con voluntarios, en cuanto a la dotación de mascarillas, guantes o geles. «Toca hacer un buen uso», señala.
Cree que, en general, pasar a fase 1 se va a notar por haber más gente en la calles porque hasta ahora los paseos, al tener espacios tan grandes en el municipio no provocaban aglomeraciones y prácticamente ni se veían entre los vecinos. Por ello cree que ahora sigue siendo importante ser precavidos «en la distancia social, tener mucha prudencia y no volvernos locos».
Y si esta zona de la Moraña pasa de fase, no muy lejos ocurre lo mismo en la de San Pedro del Arroyo. El alcalde de este municipio, Santiago Sánchez, lo primero que dice es que hay que tener «cautela», especialmente cuando la semana pasada pensaron en el cambio de fase y finalmente no se aceptó. Pero esto no impide que ya estén preparando bandos para los vecinos sobre cómo actuar «para cuando esté seguro». Pero lo hacen sin querer que la gente vuelva a pasar de la ilusión y la desilusión y pensando explicar «muy bien las normas, porque esto no se acaba, hay que ser respetuosos y estar concienciados» pero sintiendo «esa alegría de que la gente pueda hacer una vida más normal». Porque, en definitiva, supone «ilusión y alegría para los vecinos. Estar contentos pero con cautela».
En esa normalidad, este mismo viernes estaban colocando una carpa en el centro de salud «porque se van a hacer test» y así pueden contar con ese espacio y además se lanza la advertencia de que se ha hablado tanto con los sanitarios como con la Guardia Civil porque «no se va a permitir que venga gente de otras poblaciones y comunidades» a residir teniendo en cuenta que no está permitido en esta fase. Se estará pendiente de esta situación porque «los que estamos somos lo que estamos, los vecinos que se han esforzado», afirma.
al valle del tiétar. Para llegar a la tercera zona de salud hay que irse a la otra punta de la provincia, al Valle del Tiétar y sus famosas Cinco Villas. El alcalde de Mombeltrán, Francisco Hernández, afirma que están «contentos de que por fin vayamos a pasar de fase tras el sobresalto del sí y el no y quedarnos fríos» tras no lograrlo la semana pasada. Y eso se combina con una «sensación agridulce porque el resto de la provincia no avanza». En especial por donde se encuentran, «en una pequeña isla en el Valle del Tiétar» y el resto esté en la Sierra de Ávila y la Moraña, y nos gustaría que «hubiera pasado toda la provincia. Es una satisfacción a medias».
En su caso destaca lo que puede suponer para sectores como la agricultura «porque la gente tenía miedo de ir a arar y hacer las labores de las fincas», la apertura de las terrazas «que está previsto que abra alguna por ejemplo para que la gente que va al parque a pasear pueda tomar algo con las medidas de seguridad» y también en contacto con la parroquia, que se estaba «preparando para el tema del culto» y donde imagina que podrán empezar.
Y con ello llega una sensación de poder ir «avanzando» y, por ejemplo, la gente que hace deporte, que monta en bici, se puede mover por los cinco pueblos o para hacer gestiones en los otros pueblos. Pero no a Arenas de San Pedro aunque esté a diez kilómetros porque está en fase cero o al resto de la provincia, al menos que sea para ir al médico dado que se están empezando a dar citas.
Aún así están contentos porque no se han visto muy afectados con la pandemia y además «las residencias que tenemos en el pueblo han estado muy bien las dos», con solo un caso en el que el afectado se ha podido recuperar.
Y en cuanto a la gente de Madrid, afirma que «vino en origen y ha pasado la cuarentena con nosotros con lo cual se han comportado como cualquiera de pueblo», aunque es cierto «que los médicos están preocupados por la gente que va a hacerse la tarjeta de desplazado» aunque se ha avisado que no se puede hacer y tampoco es algo que suceda de forma masiva.
Llegará la gente «cuando hayamos pasado todas las fases y estemos en la que llaman nueva normalidad y es cuando vendrá la gente de Madrid, que tiene muchas ganas de venir, y esperemos que sean responsables y cumplan las medidas». Y para que todo vaya bien, ayer mismo tenían el Consejo de Salud de la zona.