La 'intencionalidad', detrás del 47,9 % de los incendios

I.Camarero Jiménez
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De 1.642 siniestros ocurridos desde 2011, 787 fueron provocados, 385 negligencias, 232 por rayos y el resto, por otras causas

La ‘intencionalidad’, detrás del 47,9 % de los incendios

La entrada en el verano está a la vuelta de la esquina y si miramos los valores de las temperaturas de unas semanas atrás podríamos pensar que esa temporada estival ya ha comenzado y con ello el periodo de mayor riesgo de incendios. Además la primavera ha venido cargada de lluvias y eso tiene su repercusión en los montes: más vegetación, claramente más peligro porque no deja de ser combustible para las llamas.
Por todo ello, desde estas líneas queremos hacer una incursión en lo que los últimos años nos ha deparado en lo que al fuego se refiere y que no ha lugar a muy buenas noticias. Nunca lo son si la naturaleza sucumbe al fuego.
Desde 2011 hasta 2019, según los datos que maneja el Servicio Territorial de Medio Ambiente, la provincia de Ávila registró 1.642 incendios forestales (además de 337 denominados no forestales, a los que luego dedicaremos un espacio). Pues bien casi la mitad de ellos, el 47,9% fueron intencionados, esto es 787; por su parte 385 y el 23,4% del total fueron ‘negligencias’ y nada menos que 232 y un 14,12% tuvieron a los rayos como su origen.  143 más fueron accidentales, es decir el 8,7%. Se puede decir que residuales fueron los demás: con 53 de origen desconocido y el 3,2% del total;41 reproducidos (el 2,5%) y en tan sólo uno de los casos aparece como que no se halló la causa.
El balance de los últimos nueve años deja para nuestra provincia otra triste realidad y ésa, la más grave, son las hectáreas arrasadas. Desde 2011 nuestros montes han visto arder 14.268 hectáreas (4.224,3 de superficie arbolada y el resto, pasto y matorral). Ha habido en ese tiempo, años especialmente críticos y justo el último, el 2019 fue uno de los peores: 215 incendios en los que perecieron más de 3.000 hectáreas (3.075,88) de las que 947 en números redondos eran superficie arbolada, casi 500 pasto y 1.628 matorral. Dos años antes la situación fue aún peor ya que aunque hubo menos incendios, 193, ardieron 3.471 hectáreas y de ellas 1.151,2 fueron arboladas por las 1.875 de matorral y las 445 de pasto.
El tercer peor año de la década fue el 2013 con casi  2.000 hectáreas arrasadas (1.919,88) y 1.157 de ellas arboladas.
Por ‘bueno’ (entre comillas) destaca el año 2018 ya que si bien hubo 119 incendios las hectáreas quemadas fueron 211,5 y de ellas 138 de superficie arbolada.
En todos los años se ha superado la barrera del centenar de incendios. 
También queremos echar atrás la vista, concretamente 15 años atrás, para hacernos una mejor idea de la realidad de Ávila en lo que a incendios se refiere y es que en la memoria de todos están los fuegos de Arenas de San Pedro de 2009 y el de Casavieja de 2005, por ese mismo motivo vamos ahora hasta esas fechas. 
Entre 2011 y 2019, como explicábamos, el fuego arrasó 14.268 hectáreas de las que 4.224 eran superficie arbolada. Si arrancamos en 2005, la situación se vuelve mucho más triste porque desde entonces el terreno calcinado fue 27.245 hectáreas de terreno forestal (que se entiende como matorral, pasto y superficie arbolada) y de ellas, 8.575 hectáreas son arboladas (la tercera parte prácticamente de todo lo quemado en esos 15 años).

 

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