La caída de la población sigue, pero se suaviza

M.E
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El año 2019, según datos del INE todavía provisionales, dejó un descenso de 330 vecinos. Un saldo migratorio positivo con el extranjero permitió paliar en parte el saldo vegetativo y el flujo interprovincial, ambos negativos

La caída de la población sigue, pero se suaviza - Foto: David Castro

La llegada de extranjeros, fundamentalmente de Sudamérica, África y la Unión Europea, mitigó en parte la pérdida de población registrada en la provincia de Ávila durante el año 2019, pero no llegó a compensar del todo el saldo vegetativo negativo y la emigración hacia otras autonomías de España. Estos dos últimos factores vuelven a situarse como las causas del avance de la despoblación en la provincia el año pasado. Según los datos  todavía provisionales publicados esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE)y relativos a la población residente en España, Ávila registró un descenso en el número de vecinos empadronados en 2019 por undécimo año consecutivo, pero la caída se suaviza respecto a los años anteriores. 
En concreto, en 2019 se contabilizan 330 vecinos menos, al pasar de los 159.260 residentes registrados el 1 de enero de 2019 a los 158.930 del 1 de enero de 2020, dando continuidad a la línea descendente. Con todo, a lo largo de 2018 se habían registrado 772 empadronados menos y desde 2017 y hasta 2009, el año que marcó el punto de inflexión y el pico máximo (173.818 habitantes), la caída de población siempre había sido superior a la de este último ejercicio. En muchos años, de hecho, el descenso de vecinos superó los mil e incluso los dos mil, en una sangría poblacional que, si bien continúa, al menos parece haberse frenado.  
De esta manera, el déficit de 330 vecinos que se registra en el año 2019 tiene su explicación en un crecimiento vegetativo negativo (más defunciones que nacimientos) y en una migración interprovincial negativa (se marcharon más personas al resto de España que las que llegaron). Estos dos fenómenos no pudieron compensarse del todo con un saldo migratorio con el extranjero que este último año resultó positivo, no en vano la provincia recibió más residentes llegados desde el extranjero que los que se marcharon.