El corto de animación 'Soy una tumba' triunfa en Avilacine

D.C
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El trabajo de Khris Cembe suma los premios al mejor cortometraje nacional y al mejor en su categoría. 'El niño que quería volar' se llevó otros dos galardones, entre ellos el del Público

El corto de animación ‘Soy una tumba’ triunfa en Avilacine

Soy una tumba, cortometraje de animación del director Khris Cembe, fue el principal triunfador en la VIIIedición el Festiva de Cortometrajes Ciudad de Ávila Avilacine, ya que aparte de llevarse el premio en su categoría también se alzó con el del mejor cortometraje nacional,  haciendo valer de esa manera entre los miembros del jurado la enorme fuerza expresiva de una película cargada de dramatismo, emoción y humanidad, a través de unos dibujos un tanto heterodoxos. La trama, situada en Galicia, tiene como protagonista a un niño de mirada triste que como de costumbre observa escondido a su padre descargar tabaco de contrabando en mitad de la noche.... pero ese día la carga no es tabaco.
También consiguió un notable éxito en el festival la película El niño que quería volar, de Jorge Muriel, corto que se alzó con otros dos premios, el del Público y el de mejora actor, para el propio Muriel.
En ambos casos se trata de dos trabajos de enorme calidad en todos los sentidos, como lo fueron en general los 43 seleccionados para la Sección oficial de Avilacine de entre el millar presentados, un nivel que llevó a afirmar al director del Festival de Cortometrajes Ciudad de Ávila que «teniendo en cuenta que de año en año vamos recibiendo cada vez más cantidad de trabajos y de mayor calidad, esta edición podríamos decir que ha sido la mejor» en el aspecto cualitativo.
Por ese motivo, además de por haber contado «con una magnífica respuesta del público en todas las sesiones» y por el hecho de que «todos los galardonados asistiesen a la gala de clausura», De la Fuente mostró su satisfacción por el resultado final de esta octava edición de Avilacine, tras cuya clausura «ya nos ponemos a trabajar en la siguiente, con la intención de continuar mejorando y ser más grandes»
Marina Salas. También en la sesión de cierre del festival se entregó el Avilacine de Honor a la actriz Marina Salas, la cual, tras agradecer el reconocimiento, manifestó que festivales como el de Ávila son muy importantes para ayudar al mundo del cortometraje, y que por eso merecen todos los apoyos posibles.