Faema abrió el lunes su decimosegunda vivienda tutelada

I.Camarero Jiménez
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Los hogares en general son para cuatro personas y la mayor parte con habitaciones individuales

Faema abrió el lunes su decimosegunda vivienda tutelada

La crisis sanitaria ha precipitado los acontecimientos. Faema Salud Mental tenía pensado abrir su decimosegunda vivienda tutelada en Ávila en un breve periodo de tiempo pero el hecho de que uno de los usuarios que iba a trasladarse a vivir allí fuera sospechoso de Covid-19 ha hecho que el engranaje haya comenzado a funcionar mucho antes, además de porque había que aislarle, vivía con una persona mayor y precisaba atención, en resumen, un caso prioritario sociosanitaria derivado de la Gerencia de Servicios Sociales y de Sanidad. De momento esta persona está sola viviendo pero cada día tiene asistencia para lo que necesite, pues los hogares están supervisados, ya que en muchas ocasiones necesitan apoyo emocional o farmacológico, sin ir más lejos, o deben salir de sus casas por problemas familiares en ocasiones. 
La semana próxima cuenta Inmaculada Pose, directora general de Faema «llegarán a éste, su nuevo hogar otras tres personas más». Se trata de una preciosa casa, ubicada en un bajo y que se ha denominado La Huerta, precisamente porque tiene un patio de 60 metros con huerto. Todo un desahogo y un gran aliciente a futuro. Son, como todas en general, casas amplias y la mayoría de cuatro plazas con habitaciones individuales. Hay otras dobles, lógicamente pues salen más económicas y no todo el mundo puede pagar la estancia en ellas. Generalmente se solventa con las ayudas de los usuarios que perciben conforme a la ley de dependencia y en ocasiones tienen que complementarlo con pensiones no contributivas (hablamos de costes de más de 800 euros, no en vano están atendidas). 
Es una opción y además a día de hoy hay 50 personas haciendo uso de ello, que en breve serán 54. Los tiempos han cambiado y si antes eran más personas mayores las que alquilaban estas viviendas en los últimos tiempos la edad media de los moradores va bajando. También en su mayoría pertenecen al medio rural, si bien todas las viviendas están en la ciudad.
La crisis sanitaria ha sacado a la luz ciertas realidades, explica Pose, que les hacen replantearse algunas cosas que si bien las tenían antes en mente, en este tiempo se van clarificando y es que esas viviendas «deben tender cada vez más hacia la atención personalizada». De ahí que piensen que mejor que comprarlas, a futuro sea mejor construirlas. En este sentido considera la directora todo un acierto la compra para vivienda de un antiguo hostal ya que cada habitación cuenta con su propio baño, explica. Y es que el Covid-19 ha puesto a personas en aislamiento y eso sería más viable (si se vuelve a repetir) con habitaciones individuales y también aseos y baños. 
Esta situación sanitaria también ha paralizado un tanto la apertura de la vivienda número 13 ya que los muebles estaban encargados, pero aún no han llegado. En cuanto se pueda la inaugurarán también, aunque su intención es reservarla por si hubiera que hacer aislamientos motivados por el Covid-19. Tendrá cinco habitaciones.
No es sólo una cuestión de vivienda, muchos de los jóvenes que ahora llegan y hacen uso del servicio también serán acompañados en los itinerarios abiertos para lograrles un empleo y darles la independencia que necesitan y a la que tienen derecho. Muchos de esos moradores tienen ya trabajo aunque sea de unas horas, en el Centro  Especial de Empleo de Faema (El Cobijo), «una de nuestras fortalezas» y más necesario que nunca con la crisis económica en la que estamos inmersos y con las más que probables repercusiones negativas a futuro. Apunta Inmaculada Pose que ve complicado lograr esa colocación en otras empresas, al menos de momento.
Las personas con enfermedad mental lo tienen difícil, en estos tiempos de pandemia más y si encima hablamos de lograr empleo en el medio rural ya es el más difícil todavía, de ahí que los usuarios de las viviendas procedan en muchos casos de los pueblos para buscarles aquí de algún modo las oportunidades que no tienen allí.