Piden regulación estatal para abrir piscinas comunitarias

J.M.M.
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Los administradores de fincas colegiados solicitan al Gobierno que se faculte a a los juntas de gobierno de cada comunidad para complementar esas normas

Piden regulación estatal para abrir piscinas comunitarias - Foto: David Castro

La proximidad del verano y el estado de alarma en el que se encuentra este país hace que muchas comunidades propietarios tengan muchas dudas sobre las condiciones en las que podrán abrir, si lo podrán hacer, sus piscinas comunitarias. Ante esta circunstancia, los Administradores de Fincas colegiados han manifestado al Ministerio de Sanidad la necesidad de tomar una decisión sobre la eventual apertura de las piscinas en comunidades de propietarios y urbanizaciones. En una carta remitida a la Directora General de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad, el Consejo General de Administradores de Fincas (CGCAFE), respaldado totalmente por el Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Ávila, expone las razones por las que es necesario que se establezca «una normativa de aplicación estatal para la apertura de las piscinas privadas comunitarias, en su caso, basada en criterios exclusivamente científicos».
 Los  administradores de fincas colegiados han solicitado, igualmente, que se establezcan «las condiciones y protocolos que deben cumplir estas instalaciones para el supuesto de que se autorice su apertura».
 Desde el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas se entiende que aunque la competencia en esta materia es de las comunidades autónomas, «es necesario que esta regulación sea la misma en todo el país para lograr una deseable homogeneidad en las condiciones en las que se produce la desescalada y concretamente en referencia al acceso a las piscinas. Si esto no fuera así, se producirían movimientos de población hacia los lugares de regulación menos restrictiva para un mayor disfrute de este servicio, lo que supondría un agravamiento del riesgo en dichas zonas».
El CGCAFE considera necesario que la regulación estatal establezca medidas para garantizar el distanciamiento entre personas lo que probablemente reducirá el aforo de las instalaciones. También recuerdan que la mayoría de las comunidades de propietarios no disponen de un control de acceso, y en aquellos casos en los que se cuente con un socorrista, no forma parte de su labor profesional controlar quién y cómo accede a la piscina. En consecuencia, precisan que «es necesario conocer que el cumplimiento de las condiciones obligatorias que se establezcan será responsabilidad únicamente de cada ciudadano».
Sobre el uso de otras instalaciones que puedan ser un foco de contagios como vestuarios, servicios o lavabos, entre otros, estiman que «es necesario valorar su apertura tomando en consideración la proximidad de las instalaciones a los domicilios de los usuarios y, si se procede a su apertura regular la necesidad de intensificar su limpieza y desinfección».
 Ante la gran diversidad de instalaciones de estas características que se existen, si se autoriza su apertura, afirman que «será necesario que la regulación estatal se tenga que complementar con normas propias de cada comunidad de propietarios», y los administradores de fincas colegiados proponen que, ante la imposibilidad de convocar las juntas de propietarios en el actual estado de alarma, se faculte a la Juntas de Gobierno de cada comunidad de propietarios para que cada una de ellas regule cómo será el acceso a la piscina comunitaria.