El economato de Cáritas atiende 470 usuarios desde el covid

I.Camarero Jiménez
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Entienden que la vuelta a la normalidad obligará a reforzar este servicio porque habrá más demanda

El economato de Cáritas atiende 470 usuarios desde el covid

Cáritas Diocesana de Ávila ha demostrado en estos días su gran utilidad, mucha gente que jamás antes les había pedido ayuda para poder comer han llamado a su puerta. La crisis sanitaria que está claro es también económica no hace distinciones y ellos tampoco quieren hacerlas porque «aquí los que vienen son personas», el perfil es amplio y cada vez son más los que acuden a este economato para cubrir una necesidad tan básica como es la de alimentarse o la de la higiene. 
Miriam Duque, responsable del servicio, asegura que desde que comenzó el estado de alarma han atendido a 470 personas a las que se ha dado respuesta en 1.164 ocasiones, es decir con varias compras.
El economato no es muy grande y ahora lo que hace quien de éste se encarga es atender a los usuarios por teléfono y con una lista ya elaborada puesto que es personal de Cáritas quien prepara esa cesta de la compra. Es un economato pequeño y sin ventilación y por seguridad no puede haber muchas personas en su interior así que lo dejan preparado en general cuando la gente acude a buscarlo, algo que es con cita previa, evidentemente para evitar colas y preservar la distancia social.
Para poder acceder a esta ayuda lógicamente hay que hacer una evaluación de quien lo solicita y de sus circunstancias. Lo ideal es que se haga una aportación por parte de los usuarios, pero en muchos casos están viendo que no es posible. Ahora, incluso menos, pero antes como mucho el 15% de los demandantes de ayuda hacían esa aportación. Es una cuestión de necesidad. 
El economato se nutre de diferentes maneras, ahora está en marcha una campaña con el comercio abulense en el que tienen en torno a una veintena de asociados entre la capital y la provincia que les aportan alimentos no perecederos y productos de higiene que ceden sus clientes previa compra o quien desee depositar lo donado en el establecimiento colaborador, aunque no lo compre allí. 
Es una ayuda más porque la propia Cáritas financia la adquisición de producto fresco que también se entrega en el economato (frutas, verduras, pescado blanco y azul, carne roja y blanca). En definitiva una labor que se está demostrando en este tiempo necesaria y que tristemente vaticinan que irá a más.
Tristemente porque ya han comprobado cómo gente que «estaba empezando a salir del pozo, a ver la luz porque había logrado un trabajo» lo ha perdido y han vuelto a ellos. Otros que se han sumado a esta petición de auxilio son personas que cobraban «en negro», se han quedado sin trabajo y no tienen derecho a prestación. Y a la vuelta de la normalidad como decíamos la situación entienden que va a empeorar porque habrá más despidos si los negocios para los que trabajan no se pueden mantener.

Por otro lado, desde el economato de Cáritas no dudan en pedir ellos mismos ayuda y más porque saben que el abulense siempre responde. Con la campaña para recopilar productos no perecederos y de higiene que tienen con el comercio de proximidad de Ávila capital y provincia están demostrando una gran unión que está dando sus frutos nutriendo al economato. Pero recuerdan que son muchos los que prefieren por comodidad hacer la aportación en metálico, lo que le sirve a Cáritas para financiar el producto fresco. Se puede hacer en el número de cuenta  ES76 2038 7725 2268 0003 9248 (con el concepto ‘Emergencia COVID-19’).’ Por supuesto admiten donaciones en especie de particulares y de hecho en esta última semana entre otros han dado la bienvenida a productos donados por asociaciones y peñas o cofradías, como la de San Antonio, o  empresas como la de Martín Martín Blázquez que les ha llevado diferentes productos cárnicos. En definitiva gestos que les permiten seguir con esta labor crucial.