Sacyl rejuvenecerá la plantilla con un plan que impulsará la jubilación de médicos mayores de 65 años

Ical / Valladolid
-
Antonio Sáez, consejero de Sanidad. - Foto: Ical

Ultima su estrategia de eficiencia que incluye control de compras, cambios en la gestión, reducción de la estructura administrativa y mayor integración entre Primaria y Especializada

La Consejería de Sanidad ultima un plan de reordenación de recursos humanos para impulsar la jubilación progresiva de los profesionales mayores de 65 años. La medida busca rejuvenecer las plantillas y fijar algunos ahorros para las arcas de Sacyl, sin menoscabar la calidad de la prestación actual. Así figura en la ‘Estrategia para la eficiencia de gestión de la santidad pública’ que centrará buena parte de las políticas que desarrollará la Consejería a lo largo de la presente legislatura, y que también incluye un mayor control de compras, reducción de la estructura administrativa, cambios en la gestión y mayor integración entre Atención Primaria y Especializada, según avanzó el responsable de este departamento, Antonio María Sáez Aguado, en ‘Los desayunos de Ical’.


El consejero precisó que el plan de jubilaciones tendrá carácter voluntario. Se lo presentará en las próximas semanas a los sindicatos, con el fin de perfilar la propuesta y acotarla, también, en función de los centros. En todo momento, afirmó que se velará para que el sistema siga funcionando con la calidad actual y descartó que se vaya a plantear una política de prejubilaciones.


No obstante, sí se prevén ajustes en algunos servicios donde las plantillas puedan encontrarse dimensionadas. «Hay cierto margen para proponer un plan de reordenación sin que perdamos demasiados efectivos y logrando que el sistema siga funcionado bien», indicó Sáez Aguado, quien recordó que en estos momentos la dotación de especialistas en Castilla y León está «muy por encima» de la media nacional. Según los últimos datos que maneja el Ministerio de Sanidad, la tasa de especialistas en Atención Primaria y Especializada se encuentra en un 42 por ciento por encima de la media de España, y la de enfermería, en un 32.


Este plan se suma a la reordenación de recursos humanos del mapa de Atención Primaria, que cuenta con el denominador común de la «eficiencia», pero que difiere en que no implicará una disminución de recursos. De hecho, explicó, responde a criterios de racionalización y mejora de la eficiencia y funcionamiento de este nivel asistencial, y garantizará la atención que se presta en los centros de salud, consultorios locales y en el domicilio en la frecuencia, intensidad y calidad actual.

Central de compras. La ‘Estrategia para la eficiencia de gestión de la santidad pública’ también recoge iniciativas de gestión para ahorrar y optimizar recursos, tales como la puesta en marcha de una plataforma de contratación y gestión de compras. La previsión es que el sistema, que ya ha comenzado a implantarse, esté operativo este año, con el fin de mejorar la logística y el control de los suministros para hospitales y centros de salud.


En estos momentos, según Sáez Aguado, la Consejería ya está catalogando los 25.000 productos que utiliza la sanidad pública de Castilla y León para conocer la demanda real de determinados productos y contratar lo suministros de manera conjunta y agregada.


Entre las bazas que jugará Sanidad para contener el gasto, el consejero avanzó la creación de redes entre hospitales y el impulso de la cooperación entre centros. Como ejemplo puso la configuración de un ‘anillo radiológico’, de modo que los servicios de diagnóstico por imagen funcionen en red. «Tenemos 14 servicios de radiodiagnóstico, pero hoy la tecnología nos permite que funcionen en red. ¿Tiene sentido tener radiólogos de guardia en todos los hospitales, o podemos hacer una red y que desde Ponferrada se informe de las imágenes de Soria?», se preguntó.


La Consejería también ha creado un grupo de trabajo en este sentido para el conjunto de laboratorios de análisis clínicos, con el fin de unificar técnicas y definir una red que permita a cada uno ser referencia y evitar que se envíen análisis a laboratorios externos.

Gestión clínica. Otra de las líneas sobre las que pivotará la estrategia son las unidades de gestión clínica, un nuevo modelo de gestión que reside en restar peso a los gerentes de los centros asistenciales de Atención Primaria y Especializada, en pro de los profesionales, de modo que estos últimos tengan mayor capacidad de decisión en el uso de los recursos. El objetivo pasa por crear grupos de profesionales que, con mayor autonomía, adopten decisiones que mejoren y unifiquen la gestión clínica, ya que sus actos condicionan el funcionamiento de la prestación en mayor grado que las decisiones de políticos o gestores.


La planificación también prevé una reducción de la actual estructura administrativa que afecta tanto a Sacyl como a los propios órganos de la Consejería. Por un lado, figura la integración de los niveles de Atención Primaria y Especializada con la creación del área única, de modo que habrá un solo responsable de todo el proceso asistencial. El reajuste también afectará a la estructura periférica.
Otras de las medidas pasa por la reestructuración de los servicios de salud pública en el territorio, por medio de una orientación territorial. El cambio se centra en que pasarán de depender de una zona básica de salud a estar organizados en demarcaciones de salud pública más amplias, con lo que se gana en «perspectiva».