Los padres echan en falta medidas de conciliación

E.Carretero
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e. carretero / ávilaEl plan de desescalada propuesto por el Gobierno plantea que en las próximas semanas profesionales de todos los sectores vayan regresando a la actividad con el fin de lograr esa nueva normalidad de la que habla Pedro Sánchez. Si

Los padres echan en falta medidas de conciliación - Foto: Isabel García

El plan de desescalada propuesto por el Gobierno plantea que en las próximas semanas profesionales de todos los sectores vayan regresando a la actividad con el fin de lograr esa nueva normalidad de la que habla Pedro Sánchez. Sin embargo, en muchos casos no existe la posibilidad del teletrabajo lo que supone un motivo de preocupación para los trabajadores con hijos en edad escolar que por regla general no podrán regresar a las aulas hasta el mes de septiembre.
El problema que muchos progenitores se encuentran durante los dos meses y medio de vacaciones de verano se prolonga ahora en el tiempo teniendo en cuenta que como mínimo serán seis en total los meses que los pequeños no pisarán los colegios. Además, la situación se complica especialmente para aquellos padres que solían recurrir a los abuelos para atender a los niños en los periodos vacacionales teniendo en cuenta que las personas mayores son las más vulnerables en esta pandemia.
Solo los alumnos de fin de etapa, como 4º de ESO o 2º de Bachillerato y los de los centros de educación especial, podrán regresar a las aulas que también abrirán para atender a los menores de 6 años en el caso de que ambos progenitores justifiquen que trabajan fuera de casa. Pero la misma necesidad de atención que requiere un niño de 6 años tiene uno de 7 o de 9, a quienes por su corta edad aún los padres no pueden dejar solos en casa. Y es que las medidas de desescalada propuestas por el Ejecutivo central se han olvidado de algo tan importante como la conciliación de la vida laboral y familiar, lamenta Jesús Guil, presidente de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Ávila (Fampa), que reconoce que los planes del Gobierno han sido una «desagradable sorpresa»  para las familias, sobre todo para aquellos padres que tendrán que volver a sus centros de trabajo sin saber qué hacer con sus hijos. También para aquellos progenitores que han perdido su trabajo durante esta crisis sanitaria y que por no tener con quien dejar a sus hijos no podrán iniciar la búsqueda de empleo, apunta Guil otro supuesto al que no da respuesta el plan del Gobierno.  
«En esta ocasión no se puede tirar de abuelos, así que los padres se tienen que buscar la vida», plantea el presidente de la Fampa la realidad a la que muchas familias se empezarán a enfrentar  a lo largo de mayo debido a la falta de medidas de conciliación.
Para las asociaciones de madres y padres la mejor forma de que los progenitores que tienen que volver al trabajo y no pueden teletrabajar puedan conciliar sus obligaciones laborales con las familiares hubiera sido abrir los colegios y que la asistencia de los niños hubiera sido «voluntaria». De este modo se habrían atendido las necesidades de los padres con problemas para conciliar, ya que al no ser todos la ratio de alumnos por clase hubiera sido menor, con lo que sería posible mantener esa distancia de seguridad entre los pequeños que a día de hoy sigue siendo aconsejable.
opiniones. Lógicamente no todas las familias se encuentran en la misma situación, si bien es cierto que la mayoría de los padres tendrán que hacer encaje de bolillos con los niños hasta septiembre. Es el caso de Sonsoles y su marido, Francisco, ambos funcionarios sin posibilidad de teletrabajo y padres de dos niños de primeros cursos de Primaria que  para evitar que los pequeños puedan contagiar a los abuelos han decidido contratar a una persona que se encargue del cuidado de los niños, asumiendo el consiguiente gasto que esta medida conlleva. Todo esto sumado, apunta está mamá, «a que ahora los padres también tenemos que ejercer de profesores, lo que complica aún más la situación».
Complicado también lo tienen Mónica, que tuvo que acogerse a un permiso por hijos a cargo debido a la situación del estado de alarma, y su marido, ganadero, que son padres de tres niños de corta edad. Ella plantea acogerse a partir de ahora al teletrabajo, aunque no sabe si en su caso la empresa le permitirá disfrutar de esta modalidad de trabajo que ya están realizando algunas compañeras.
De acuerdo con que los pequeños no vuelvan a clase hasta que la situación sanitaria lo aconseje está Marta, madre de una niña que estudia primero de Primaria y de un bebé. «No va a ser fácil, como tampoco lo ha sido hasta ahora teletrabajando», apunta al hablar del problema al que en las próximas semanas se enfrentan muchos padres a los que no les quedará «otro remedio que tirar de abuelos o tíos». Esto, apunta, obligará a ser «prudentes a partir de ahora, evitando socialización innecesaria para seguir protegiendo a nuestras familias». «No sirve de nada llevar a mi hija con su abuela o su tía si luego la llevo a jugar con los vecinos por la tarde», reconoce Marta.
A otras familias, como a la de Consuelo, el hecho de que la actividad en los colegios no se retome hasta septiembre no les genera tanto trastorno, ya que tanto ella como su marido podrán seguir organizándose como hasta ahora para atender de su hijo Javier, de 6 años. Aún así, y aunque entiende que la seguridad y la salud son lo primordial, esta madre tiene dudas acerca de si tantos meses sin clase presencial serán o no beneficiosos para los niños.
También controlada la situación de momento están las cosas en casa de Lola, que al menos hasta julio podrá teletrabajar y que cuenta además con una persona que le ayuda con sus dos hijos. Ella es partidaria de que no se vuelva al colegio hasta septiembre entre otras cosas porque su marido, que es médico, conoce de primera mano la realidad sanitaria y teme «un repunte que haga que los hospitales se vuelvan a colapsar».