Ayudar a que el coronavirus no deje secuelas

E.Carretero
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El Centro de Fisioterapia Piedralaves ofrece rehabilitación gratis a pacientes con insufiencia respiratoria tras desarrollar una neumonía aguda

Ayudar a que el coronavirus no deje secuelas

Marta Costa es fisioterapeuta y por su experiencia profesional sabe bien lo importante que es recuperar el pulmón después de una neumonía. No en vano, explica la también responsable la responsable del  Centro de Fisioterapia Piedralaves, en los casos más graves las infecciones respiratorias de más gravedad dejan secuelas importantes que limitan incluso la calidad de vida de los pacientes. Así puede ocurrir, explica, con a neumonía por COVID-19, «que es una neumonía terrible que daña mucho los pulmones y que en los casos más graves deja secuelas serias a posteriori». Es más, apunta la profesional haciéndose eco de la información que le llega de médicos que están al pie del cañón, en muchos casos estas neumonías provocan «una enfermedad que se llama atelectasia, que tapona el pulmón y que hace que este órgano se quede seco». En estos casos, reconoce la experta, la recuperación pasa porque el pulmón vuelva a coger elasticidad, lo que se consigue con fisioterapia respiratoria.
Consciente de la importancia que esta rehabilitación pulmonar puede tener para quienes hayan tenido una neumonía por COVID-19 Marta Costa y sus compañeros se han ofrecido a ofrecer servicios de fisioterapia respiratoria gratuitos a todas aquellas personas a las que el coronavirus haya dejado secuelas a nivel pulmonar. La idea de Marta y de su equipo es empezar a ofrecer estos tratamientos de fisioterapia una vez la clínica pueda retomar su actividad con cierta normalidad entre otras cosas también porque estos ejercicios de rehabilitación pulmonar no se pueden iniciar hasta pasada la fase aguda de la enfermedad.
«Son ejercicios dirigidos a recuperar la capacidad pulmonar previa y a que la neumonía provocada por el coronavirus no deje secuelas en los pulmones del afectado o al menos las menos posibles», explica esta profesional que apunta que con este ofrecimiento no busca ni mucho menos publicidad sino ayudar a través de su profesión de la que se confiesa una verdadera enamorada. «Me gusta mi trabajo, amo lo que hago y soy una gran afortunada porque tengo trabajo y cuento con un equipo maravilloso», asegura Marta que como otros muchos compañeros se vio obligada a cerrar su centro de fisioterapia cuando se decretó el estado de alarma.
Explica Costa que al menos las primeras sesiones deben ser dirigidas y por tanto presenciales si bien tras las mismas y dependiendo del grado de afectación es posible que algunos pacientes puedan desarrollar los ejercicios en casa siguiendo una plantilla base.