Con la misma originalidad pero con cita previa

A.S.G.
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En un sector ya habituado a los protocolos de desinfección, los estudios de tatuaje abren sus puertas bajo estrictas medidas para el cliente. Guantes, mascarillas y limpieza, claves

Con la misma originalidad pero con cita previa - Foto: Ricardo Munoz Martin (Spain) www

Abiertos bajo cita previa y estrictos protocolos de higiene. Los propios ya eran habituales en los estudios de tatuajes, pero el COVID-19 ha llevado a extremar los ajenos, aquellos que afectan directamente a los clientes y al funcionamiento de unos establecimientos que desde este lunes ya están funcionando y lo hacen con cierta demanda. Al menos en estos primeros días «trabajo no nos falta» señala Paco, de Mano Santa Tattoo. «Cuando se anunció que ya se podía abrir ya hubo gente que se puso en contacto con nosotros» señala. Muchos de estos primeros clientes «son gente que tuvo que cancelar la cita en su momento porque llegó la crisis» apunta Jonathan, de Ink Mansion. «Los primeros días de la cuarentena nadie se interesaba por un tatuaje. Ahora ya se interesan más, te mandan bocetos...» señala en su caso Iván, de Oro Puro Tattoo Studio. De momento son muchos trabajos «atrasados», coinciden todos ellos, ejemplo del regreso a la actividad en un sector donde la higiene y los protocolos de desinfección ya formaban parte de su día a día.
«De cara a nosotros, nuestra forma de trabajar ha cambiado poco» recuerda Paco. Los guantes, las mascarillas, las pantallas antisalpicaduras e incluso los mandiles desechables ya eran parte en muchos casos de su vestimenta de trabajo. «Somos un sector que ya trabajaba mucho con el tema de la desinfección y la higienización del espacio de trabajo» pone en valor Iván ante el retorno a la actividad estos días. «Lo que han cambiado más son los protocolos de cara al cliente» señalan. No es sólo que se trabaja a puerta cerrada, bajo cita previa, con márgenes más amplios entre clientes y el aforo reducido al máximo –«sólo puede venir la persona que se va a tatuar, sin acompañante, y damos citas para que no se solape con otro cliente»– sino que las medidas de higiene arrancan desde el propio usuario. «Los clientes tienen que venir con guantes y mascarillas. Si no los tienen se los proporcionamos nosotros. Por supuesto, si tiene síntomas de coronavirus, la cita se elimina» relata Jonathan.
Guantes, mascarillas y geles hidroalcohólicos forman parte del proceso. «Los clientes deben lavarse las manos al entrar y salir del estudio. No se toca nada». Ni siquiera dinero en metálico. Como otros comercios, las tarjetas de crédito se han convertido en la manera más segura de llevar a cabo las transacciones.
Mes y medio después «se nota que hay gente que tenía ganas». Muchas ideas, bocetos y propuestas quedaron en el aire por culpa del COVID-19. De nuevo vuelven a ser posibles, aunque como piensa Iván «a ver qué ocurre dentro de unas semanas». Todos son conscientes de que económicamente el golpe ha sido y será fuerte. Tratarán de tirar hacia adelante. Desde el pasado lunes ya se han puesto manos a la obra. Y nunca mejor dicho.



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