El tostón de Arévalo recorre España

Mayte Rodríguez
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Asadores arevalenses tratan de sortean la crisis ofreciendo el servicio de envíos a domicilio a cualquier punto de la geografía nacional, aunque Madrid y Galicia son los destinos más demandados

El tostón de Arévalo recorre España


Este sábado, familias de Sevilla y de Barcelona disfrutarán en su casa del inconfundible sabor del cochinillo de Arévalo. Pero no un cochinillo cualquiera, sino el auténtico, criado en las granjas de La Moraña y dorado en los hornos de leña de veteranos asadores arevalenses que están tratando de sortear la crisis realizando envíos a domicilio a toda España a través de empresas de transporte urgente. «Ahora es nuestra única forma de venta, son muchos días ya sin abrir y así nos mantenemos activos», nos cuentan desde el Asador Desirée-Casa Felipe que, con sus ocho empleados en ERTE, son él, su hermana y su madre quienes se encargan de sacar adelante los pedidos que reciben «de un montón de sitios de España, aunque principalmente Madrid y Galicia», una fórmula que él denomina ‘El cochinillo turista’ porque «llega al destino que tú pidas».
También en El Figón de Arévalo envían el producto estrella de la gastronomía arevalense allá donde se lo pidan, en su caso bajo el nombre de ‘Cochinillo peregrino’. «Empezamos a finales de noviembre, de cara a Navidad, como un suplemento al trabajo normal, pero ha sido a partir del confinamiento cuando más demanda estamos teniendo», nos cuenta Juan, propietario del asador, que en este tiempo ha recibido unos doscientos pedidos, principalmente a través de su tienda online. «La gente ahora demanda para casa lo que no puede venir a comer al restaurante», revela.
El tostón de Arévalo recorre EspañaEl tostón de Arévalo recorre EspañaAmbos asadores siguen la misma fórmula: asan el cochinillo como lo han hecho siempre en sus hornos, pero lo sacan un ratito antes, de manera que cuando el consumidor lo reciba en su casa tiene que acabar de asarlo en su horno doméstico, «darle el punto», en palabras de Juan. 
Junto con el pedido -que incluye la salsa en un recipiente especial-, en el Asador Desiree-Casa Felipe adjuntan una carta en la que indican al cliente cómo debe hacerlo para que el resultado sea el idóneo: «Le explicamos que el horno debe estar previamente encendido a 200 grados durante 10 minutos y, una vez pasado ese tiempo, es cuando deben introducir el cochinillo, mantenerlo a esa misma temperatura unos 30 ó 40 minutos y después sacarlo siempre que esté crujiente», nos cuenta Felipe. Por supuesto, el producto llega a los domicilios «con las garantías de calidad necesarias» porque, entre otras cosas, hace el viaje en un vehículo isotermo y envasado al vacío.
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