La música, en pausa

M.E
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Con las giras paradas y actuaciones canceladas, orquestas y empresas de espectáculos de Ávila afrontan con "incertidumbre" la recuperación de la actividad de un sector ligado al ocio que, se temen, será "de los últimos en volver a la normalidad"

La música, en pausa - Foto: Isabel García

Corren malos tiempos para la música en directo. La crisis laboral derivada de la emergencia sanitaria por el coronavirus ha tocado a los músicos de lleno apartándoles del escenario y alejándoles del público, su razón de ser. Desde las grandes orquestas a los cantantes pasando por pequeños grupos musicales o empresas de espectáculos, son decenas las familias que en la provincia abulense viven de las fiestas de pueblos y barrios y de otros eventos sociales en los que la música en directo es la protagonista. Con giras paradas antes incluso de echar a rodar, espectáculos ya cancelados o a punto de hacerlo y contrataciones previstas que se quedan en el limbo, el sector está afrontando con «total incertidumbre» tanto el estado de alarma como los primeros planes anunciados por el Gobierno para la desescalada, planes en los que, al menos por el momento, todavía no se ven reflejados.
Tras más de un mes y medio en el dique de seco, en cuanto a actuaciones pero también en lo referente a los ensayos, la recuperación de la actividad entre las orquestas y empresas del espectáculo todavía se ve lejana y con muchas dudas. Los más optimistas confían en volver a los escenarios y poner a bailar a propios y extraños a mitad de verano para poder recuperar parte de lo perdido entre los meses de agosto y septiembre, pero otros prácticamente dan por perdida la temporada antes incluso de que haya podido ponerse en marcha, lo que daría al traste con los ingresos de prácticamente todo el año, con todo lo que eso supone para las economías familiares.
Yes que el grueso del trabajo de agrupaciones musicales y orquestas se concentra entre los meses de mayo y septiembre, cuando empieza el buen tiempo y arranca el calendario festivo en barrios y pueblos de la provincia de Ávila y regiones limítrofes, con lo que precisamente este fin de semana estaríamos entrando en el momento álgido de un sector que, sin embargo, desde mediados de marzo permanece en pausa, congelado, esperando que alguien le dé al ‘play’. El problema es que esta reactivación va a depender de muchos factores.
El mundo del espectáculo, además de tener que sortear las restricciones del estado de alarma, si es que consigue hacerlo pronto, también tendrá que lidiar con otros obstáculos que se temen podrían llegar después, como la merma de los recursos económicos disponibles en administraciones, negocios y particulares de cara a  contratar este tipo de eventos, la cancelación de festejos populares, la disminución de la movilidad en la población para asuntos de turismo, ocio y cultura o el miedo de los propios vecinos a participar en encuentros relativamente numerosos, al menos durante un cierto tiempo.