Rafa, Rivera y Cristo se despiden

A.S.G.
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El Real Ávila hace oficial la marcha de tres de los jugadores que este curso estaban llamados a ser una pieza importante del proyecto pero que no terminaron de cuajar

Rafa, Rivera y Cristo se despiden - Foto: David Castro

Si la semana comenzaba en el Real Ávila con la primera de las renovaciones en el equipo encarnado, apenas unos días después se conocían de manera oficial las primeras bajas de cara a la 2020-2021. Este miércoles el club comunicaba la baja del central Rafa Álvarez, el mediocentro Sergio Rivera y el delantero paraguayo Cristo, tres jugadores que llegaron el pasado verano como tres importantes refuerzos para impulsar el nuevo proyecto y estilo que buscaba Jonathan Prado pero que, por diferentes circunstancias, no terminaron de acabar cuajando y encontrando su sitio en el equipo del Adolfo Suárez. La competencia en el puesto, las lesiones y otros factores han llevado a Sergio Rivera, Rafa Álvarez y Cristo a despedirse del Adolfo Suárez tras un año vistiendo la elástica encarnada.
Con un escueto comunicado en el que el club agradecía a los jugadores «los servicios prestados durante el tiempo que han defendido nuestros colores» y destacando «la excepcional actitud y profesionalidad» se conocían las primeras tres bajas encarnadas de cara al próximo curso.
Apostó fuerte el Real Ávila por Rafa Álvarez para su defensa. El joven sevillano venía con la vitola de titular. «No le traemos para completar plantilla» dejaron claro. Pretendido por muchos, gustaba su polivalencia –podía jugar de pivote– pero en especial su físico, su presencia y su juego aéreo. Seguido desde hace tiempo desde los despachos del Adolfo Suárez llegaba para ser pareja en el centro de la defensa junto a Garretas, pero ambos arrancaron la temporada con problemas físicos. Con su recuperación, como la de Garretas, no sólo se desplazó de nuevo a Llorián al lateral y a Oli a la suplencia, sino que esperó un paso adelante del equipo en su solidez defensiva, pero no fue así. No acabó de llegar lo que se buscaba.
Como con el sevillano el Real Ávila apostó por Sergio Rivera para dar un giro al juego en el centro del campo. Se quería menos pausa y más verticalidad con un jugador que destacaba en su juego ‘área a área’. Sin embargo no acabó de asentarse en el once titular. Le adelantó primero Jorge Sánchez, después Domingo.
Y como el sevillano y el salmantino se despide Cristo. El paraguayo fue el último fichaje en llegar. Por delante tenía a Rubo, titular indiscutible, pero el ex de la cantera del Espanyol no fue capaz de demostrar sus virtudes. Tras la marcha de Rubo a la Arandina la titularidad en el equipo fue para Calderón, que supo aprovechar mejor sus minutos con goles.