Un mes sin Liga

Agencias
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El duelo entre Eibar y Real Sociedad, que se jugó a puerta cerrada el 10 de marzo, fue el último partido del torneo, detenido por el coronavirus

Un mes sin Liga - Foto: Javier Etxezarreta

Hoy se cumple el primer mes sin que ruede el balón en el fútbol español, el primer mes sin Liga, y lo hace con los responsables de los despachos enfrentados, aunque abocados a buscar puntos de encuentro para, cuando las autoridades sanitarias lo permitan, encontrar una solución al futuro de las competiciones.
La pandemia del coronavirus ha situado a España, como a todo el mundo, en una situación de grave crisis. Al  ‘deporte rey’ obviamente también y la salida se antoja complicada, pero exige a todos los actores capacidad de entendimiento.
El último partido en la máxima categoría del fútbol español se disputó el pasado 10 de marzo. Fue el duelo aplazado de la vigésima cuarta jornada que enfrentó al Eibar y a la Real Sociedad. Se jugó ya a puerta cerrada ante la expansión del virus. Bajo la dirección del colegiado madrileño Carlos del Cerro Grande, el derbi guipuzcoano se resolvió en un ambiente desolador, sin el calor del siempre animoso público ‘armero’. El conjunto de Imanol Alguacil se llevó el triunfo por 1-2 con goles de Oyarzábal y Willian Jose, con lo que accedió a la cuarta plaza y, por lo tanto, a la ‘zona Champions’, pugna que estaba más que abierta. Tanto o más que la lucha por el título que, tan solo dos días antes, había vivido el relevo en la cabeza tras la derrota, el domingo 8 de marzo, del Real Madrid en el Benito Villamarín ante el Betis (2-1) y el triunfo 24 horas antes del Barcelona precisamente ante el cuadro donostiarra (1-0).
Ese partido a puerta cerrada de Ipurúa es la referencia más próxima del campeonato. Quedan 11 jornadas por delante. El confinamiento, de momento, se ha llevado por delante tres. Partidos como el derbi Sevilla-Betis o el choque entre el Athletic y el Atlético de Madrid de la vigésimo octava; el Real Madrid-Valencia de la siguiente; el encuentro entre Sevilla y Barcelona de la trigésima han quedado postergados, como pasará con las próximas jornadas e, incluso, con la final de la Copa del Rey que iban a disputar el Athletic y la Real Sociedad el sábado 18 de abril en el estadio sevillano de La Cartuja.


Muchas incógnitas

Se llega al final de este primer mes de parón sin certezas de futuro en cuanto a la resolución competitiva. El panorama está pleno de incógnitas por resolver, con todos los escenarios posibles abiertos. Nada está descartado, pese a la intención prácticamente unánime de que se logre acabar el curso en el césped. La cuestión es cuándo y cómo. Y ahora mismo, a la vista de la situación generada por la pandemia, y a la espera de que la evolución de la misma lo permita, resulta imposible aventurar o asegurar nada. Los cálculos, las opciones son innumerables, todos válidos y todos (im)posibles.
Ha sido un mes para el fútbol, como para el resto de los ámbitos de la sociedad, de una dureza extrema, de pérdida de seres queridos, de miles de contagiados, pero también de volver a exponer que en los despachos las divergencias son notables. Pero el fútbol español, por encima de disputas, necesita una entente para encontrar la solución. Como no podía ser menos, en el panorama global de crisis, la situación económica de los clubes se ha visto notablemente afectada.