¿Un referéndum camuflado?

Agencias
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El acuerdo entre PSOE y ERC para investir a Sánchez podría recoger una consulta a los catalanes sobre los pactos Gobierno-Generalitat

¿Un referéndum camuflado? - Foto: PSOE

El pacto entre el PSOE y ERC, que ha sido facilitado por Unidas Podemos y En Comú Podem, parece tener mucha letra pequeña, tanta que podría suponer un terremoto en el frente constitucionalista. Y es que el acuerdo sellado por los equipos negociadores de los socialistas y de los republicanos para la investidura de Pedro Sánchez recoge que las alianzas que salgan de la mesa de negociación entre el Gobierno central y la Generalitat catalana se someterán a una consulta para que la ciudadanía de esta región los avale o rechace.
Este es uno de los puntos que contiene el documento aprobado por ambos partidos, según avanzó el pasado martes el diario Ara y confirmaron fuentes de Esquerra, en tanto que en Ferraz hay un elocuente silencio sepulcral. 
Para los de Junqueras, el compromiso de los socialistas implica «mesa entre Gobiernos y urnas al final» para «validar democráticamente» lo que acuerden los dos Ejecutivos, que se tratarían de tú a tú, entre iguales, como si de dos Estados se tratara.
El detalle del pacto entre los representantes de ERC y PSOE no se hará público hasta que los miembros del consejo nacional de los republicanos lo conozcan hoy a las 17,00 horas, cuando deberán decidir si los compromisos arrancados a los progresistas son suficientes para abstenerse en la investidura de Sánchez para que siga al frente de La Moncloa.
Tras reunirse el pasado lunes la dirección del bloque separatista, la portavoz, Marta Vilalta, defendió que la constitución de una mesa de negociación entre Gabinetes en los términos establecidos supone una «oportunidad» para «activar la vía política» para encauzar el conflicto catalán. «Somos escépticos y no queremos ser ingenuos; nos cuesta creer en este PSOE y en el Gobierno, pero creemos que es una oportunidad para el independentismo que queremos aprovechar, que tenemos la obligación de aprovechar. Vale la pena intentarlo».
Lo que resulta evidente es que hay mucho en juego en ese punto, ya que ERC debe contentar a los independentistas, sobre todo a su socio en el Govern, JxCat, que le ve como una amenaza en las próximas elecciones catalanas, que podrían convocarse en unas semanas para que las urnas estuvieran listas para el verano. 


Inquietud del PRC

Hay otro dato importante, y es que un socio casi seguro de Sánchez, PRC, tiene muy claro que no le apoyará si el socialista no le da garantías de que no se vaya a celebrar una consulta no vinculante que para muchos es un referéndum de independencia absolutamente camuflado.
Así, el secretario general y presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, advirtió que «eso no es asumible», para sentenciar que la formación que dirige «no va a tolerar» ese extremo. Por lo pronto, y hasta que se «clarifique» la abstención de Esquerra Republicana al debate previsto entre el 4 y 7 de enero, «que nadie cuente, de momento», con el voto del PRC, que es un partido «serio». En este punto indicó que la reclamación de un AVE Santander-Madrid no sería prioritaria.