Ávila se paraliza el primer laborable en estado de alarma

J.M.M.
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La mayor parte del tejido económico abulense cerró sus puertas este lunes,y apenas supermercados, establecimientos de alimentación, entidades financieras, estaciones de servicio y talleres abrieron, aunque con apenas actividad

Ávila se paraliza - Foto: Isabel García

Sobrecogedor. Ávila se ha tomado el estado de alarma en serio y la ciudad se paralizó este lunes. Supermercados, establecimientos de alimentación, farmacias, estaciones de servicio, entidades financieras, algunos talleres o estancos abrieron sus puertas, pero sin apenas clientela o muy reducida si se compara con cualquier otro lunes. El resto cerró. Ylos movimientos por las calles se redujeron a la mínima expresión. Apenas se podía ver algún  paseante con su mascota o personas que debían desplazarse a su puesto de trabajo, pero con cuentagotas.
En los polígonos industriales, esta situación no fue muy diferente. El presidente de la Asociación de Empresarios del polígono industrial de Vicolozano, Miguel Ángel del Monte, reconocía que en las primeras horas de este lunes, momento en que esas directrices fijadas al decretarse el estado de alarma se aplicaban de forma efectiva en la mayor parte de las empresas de estas zonas industriales, se apreciaba «muy poco movimiento» en Vicolozano. «Todos estamos recluidos en nuestras sociedades», los que no estaban aplicando ya el teletrabajo, y aseguraba que «las empresas están respetando el cierre», sin atención de público presencial y sólo atendiendo vía telefónica y telemática». Fue una mañana dedicada en muchos centros a reorganizar la actividad para seguir funcionando en la medida de lo posible, buscando la máxima seguridad de sus trabajadores y sus clientes, y en resolver dudas sobre la aplicación de las medidas impuestas por el Gobierno.
Similar fue la respuesta de las empresas en el polígono de Las Hervencias, donde apenas se podían ver abiertos almacenes para abastecimiento de alimentos, talleres o estaciones de servicio. El resto de naves, cerradas.
El secretario de las Federaciones y Asociaciones de Confae, Javier Marfull, que recordó que la patronal abulense ha cerrado su sede pero continúa prestando servicio tanto a sus socios como a todos los empresarios que lo deseen, precisaba que en estas primeras horas se habían sucedido la consultas sobre la aplicación de ERTEs o el pago de impuestos y de la seguridad social, así como de la aplicación de las restricciones de apertura, pues había establecimientos que no tenían claro si podían o no abrir sus puertas, caso de talleres o instaladores. En el caso de las dudas económicas, como reconocía Marfull, habrá que esperar a este martes para conocer las medidas que impulsará el Gobierno para hacer frente a la crisis. Yes que, afirmaba Marfull, «los empresarios son conscientes de las enormes pérdidas que van a sufrir, y algunos se van a quedar por el camino. Por lo que nuestro esfuerzo se va a centrar en que se queden los menos posibles y lo que continúen, que lo hagan en las mismas condiciones en las que están ahora». Pero, a pesar de ello, insistió en valorar la «responsabilidad» con la que han respondido los empresarios abulenses. En este sentido, Marfull reconoció que sectores como la hostelería, el comercio y los servicios, mayoritarios por otra parte en la ciudad de Ávila, han respondido con ejemplaridad al Real Decreto publicado, incluso muchos de ellos se anticiparon a las medidas decretadas por el Gobierno y ya el viernes y el sábado cerraron sus puertas. Fue el caso de restaurantes y bares. También muchos hoteles han decidido cerrar sus puertas, y los que no lo han hecho es porque tienen alojados a clientes que tienen que seguir trabajando para conseguir salir de esta crisis (personal sanitario, transportistas, miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad...). También la respuesta de los establecimientos de comercio y servicios ha sido ejemplar y bastaba darse una vuelta este lunes por la ciudad a primera hora de la tarde para comprobar que la ciudad estaba completamente paralizada.
Los aparcamientos de centros comerciales y supermercados prácticamente vacíos. En El Bulevar, únicamente el Carrefour mantenía abiertas sus puertas, pero sin apenas clientes. Circular por la avenida de Juan Carlos I, avenida Jorge de Santayana, avenida de Madrid, avenida de Portugal, avenida de Juan Pablo II, avenida de Agustín Rodríguez Sahagún o avenida de la Unión Europea, vías de comunicación que cualquier día laboral tiene en ese momento una amplia actividad, permanecían sin ningún tipo de tráfico. Únicamente vehículos de Policía Local, quitanieves (en una jornada marcada también por el temporal) o algún que otro vehículo con un único ocupante para desplazarse acogiéndose a lo impuesto por el estado de alarma.
Será una situación a la que habrá que irse acostumbrado, al menos hasta el 26 de marzo.