La Junta reconoce «preocupación» por los aranceles de Trump

SPC
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El Ejecutivo regional lamenta que la industria agroalimentaria de la Comunidad «se enfrente a muchas amenazas» y apuestan por que la negociación de la UE «sea fructífera»

La Junta reconoce «preocupación» por los aranceles de Trump - Foto: Reyes MartÁ­nez

Un día después de que el presidente de Estados Unidos,Donald Trump anunciara una serie de aranceles a productos agroalimentarios enEspaña como el vino, el aceite o algunos tipos de carne, la tensión no ha hecho más que crecer. De hecho, la propia Junta de Castilla y León reconoció ayer la «preocupación» existente en el seno delEjecutivo autonómico tras conocerse esta decisión por parte del líder estadounidense por las posibles repercusiones que esta puede tener para el sector agroalimentario regional, uno de los más pujantes tanto a nivel nacional como en las exportaciones, y cuya aplicación cerraría la puerta a casi 30 millones de euros en ventas. Ante esto, desde la Junta confían en que el diálogo de las instituciones europeas de sus frutos y los aranceles no se lleguen a aplicar.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, fue el encargado de transmitir la «preocupación» existente en la Administración autonómica por los aranceles de Estados Unidos a productos de Castilla y León, entre ellos, el vino, el queso o algunos tipos de carne de cerdo.
«Hay una tremenda preocupación en este momento y vamos a trabajar con el sector. Debemos tener claro que hay que apostar por que la negociación por parte de la autoridad europea sea fructífera», señaló, además de reconocer que la posibilidad de aranceles impuestos por Estados Unidos se suma a las consecuencias del Brexit. «Tendremos una conferencia sectorial el próximo lunes y la posibilidad de hablar de cómo afecta el Brexit a la industria agroalimentaria española y los aranceles impuestos por la administración estadounidense», indicó el titular de Agricultura, según informa Ical.
En este contexto, el consejero comentó que habrá el próximo martes una reunión con representantes de la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis, y, «en este caso, con las distintas denominaciones de origen», con la intención de «fija una posición» ante ambas dificultades. «Se trata de ver cómo podemos, entre todos, cuando se vayan conociendo las decisiones y las consecuencias, arbitrar mecanismos que faciliten que no se produzcan grandes problemas con estos hechos», concluyó.
Muchas amenazas

En otros términos se expresó, también ayer, el vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, que lamentó que las amenazas reales para el sector agroalimentario son «el populismo y el nacionalismo». «La industria agroalimentaria se enfrenta a muchas amenazas, el Brexit, los aranceles y la guerra comercial con Estados Unidos», enumeró Igea, para insistir en que en realidad las amenazas a las que se enfrenta el sector son las del «populismo» y el «nacionalismo» de quienes no creen en la libertad. En cifras, la Comunidad exporta a Gran Bretaña más de 120 millones, mientras que, en el caso de EEUU, equivale a más de 60 millones, aunque los productos señalados por los aranceles no alcanza la treintena de millones, por lo que «el impacto en la economía de Castilla y León sería muy importante al suponer pérdidas para un sector esencial y uno de los pilares de nuestra economía», afirmó. 
El portavoz regional, no obstante, quiso tranquilizar al sector y aseguró que desde la Junta se está trabajando para «minimizar los riesgos de estas amenazas» para lo que se están estudiando todos los frentes para ver qué medidas se tendrán que tomar en materia presupuestaria, ya que los posibles cambios tendrán un impacto en los ingresos de la Comunidad, en las necesidades de gasto social y de otro tipo, y en otras ayudas a la industria y cooperativas que se pudieran ver afectadas.  Dicho esto, el vicepresidente de la Junta recordó la necesidad de que haya un gobierno estable «a la mayor brevedad» que sea capaz de afrontar esta crisis comercial. 
Pérdida de competitividad

Por su parte, la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León (Vitartis) aseguró que la decisión de Estados Unidos supondrá una «pérdida de competitividad y empleo y contribuirá a aumentar la incertidumbre generada por el Brexit» entre numerosas empresas. «Esta decisión traerá consecuencias negativas para la industria alimentaria de Castilla y León, que tiene en el mercado americano uno de sus principales focos», explicó la presidenta de Vitartis, Beatriz Escudero. No obstante, Escudero saludó el anuncio del vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, sobre la puesta en marcha planes de contingencia y su intención de mantener reuniones con los sectores afectados. «Nosotros estamos siempre dispuestos a trabajar con las administraciones para defender los intereses de la industria alimentaria, un sector estratégico para la economía de Castilla y León», sentenció.


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