«La higiene es la clave para el control de las epidemias»

M.M.G.
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Hablamos hoy con Sara Escudero, voluntaria de la Unidad de Emergencias de Cruz Roja y experta en materia de Agua, Saneamiento y Promoción de Higiene. Ella es una de nuestras voces autorizada a la hora de hablar de transmisión de enfermedades.

«La higiene es la clave para el control de las epidemias»

La higiene es la clave para el control de la mayoría de las epidemias». Estas son palabras de Sara Escudero, voluntaria de la Unidad de Emergencias de Agua, Saneamiento y Promoción de Higiene de Cruz Roja. 
Sus años de experiencia al pie del cañón en la lucha contra enfermedades tan devastadoras como el ébola o la malaria la convierten en  una de nuestras voces más autorizadas a la hora de hablar de prevención en caso de pandemias, como la del coronavirus.
Trece han sido las salidas que ha realizado en su dilatada experiencia. Y ninguna de ellas a destinos sencillos. «Los sitios donde mas hemos trabajado en la promoción de higiene han sido Nicaragua, Bangladesh y Mozambique», comienza Sara a contextualizar su experiencia. «Y los destinos en los que hemos actuado en epidemias como tal han sido Sierra Leona y Haití».
Ahora la emergencia está instalada en todo el mundo y tiene nombre propio: COVID-19. Contra él se lucha desde muy distintos ámbitos. Incluso (o sobre todo) a nivel domiciliario. Y es aquí donde la opinión de Sara cuenta.
«En Emergencias de Cruz Roja llevamos desde el año 2000 hablando de la importancia del lavado de manos», apunta uno de los rostros más visibles de Cruz Roja Ávila. Ella sabe bien la velocidad de transmisión de muchas enfermedades a través de las manos. «Porque todo lo que entra en nuestras manos se transmite», subraya. Con ellas nos tocamos constantemente la cara, los ojos, los labios... Y por eso resulta fundamental mantener una perfecta higiene.
«El mayor número de muertes entre la población infantil se da por diarreas», pone un ejemplo de cómo esa falta de higiene puede afectar gravemente a una población.
Hablamos de países en los que, por desgracia, la población no tiene fácil acceso ni al agua ni al jabón, las herramientas básicas para luchar contra tantas enfermedades cuando se unen en el lavado de manos. «La eliminación de la ruta de transmisión oral-fecal debe ser la norma general, porque la mayoría de las epidemias se propagan por esa vía, en especial el cólera y la diarrea», reflexiona Sara. «Y luego, en epidemias como el ébola o el cornavirus, el correcto lavado de manos va a ser que el que elimine las rutas de contagio», continúa con su explicación la experta.
Sara sabe que las diferencias globales entre países también tienen mucho que ver en el tipo de transmisión. Así, si un pequeño enEspaña no se lava las manos antes de merendar no tiene por qué tener una diarrea el día siguiente. Pero la falta de higiene en un niño en un país en vía de desarrollo puede estar detrás de una enfermedad potencialmente grave. «Es que en Bangladesh, por ejemplo, no tienen fácil acceso al agua y al jabón», apunta Sara, «y  nosotros no nos damos cuenta de que vivimos en entornos higienizados».
Pero ahora, incluso pese a vivir en un país desarrollado y sin problema para el acceso al agua y al jabón, el lavado de manos se ha convertido en una de nuestras mejores herramienta para frenar la expansión de la pandemia causada por el coronavirus. «Cuando empezamos a trabajar la importancia del lavado de manos, dábamos por sentado que todo el mundo lo hacía», continúa hablando Sara, «y que lo hacía bien porque teníamos acceso al jabón y al agua».
Ahora, 20 años después de comenzar a trabajar en ello, vuelve a ser necesario recordar e insistir en la importancia del lavado de manos como freno para los contagios. «Porque aquí tenemos de todo, sólo nos hace falta hacerlo», vuelve a insistir este miembro de Cruz Roja Ávila que no se cansa de insistir en que «la higiene es la clave para el control de la mayoría de las epidemias».
Por eso habla de la importancia que tiene que todos «tomemos consciencia» de ello. Porque ahora, a pesar de no estar en Haití o en Irán, el hecho de no lavarse las manos o de hacerlo incorrectamente sí que puede poner en riesgo gravemente nuestra salud y la de los que nos rodean.
toma de conciencia. Por eso, vuelve sobre el tema, debemos tomar conciencia de la importancia que tiene ese pequeño gesto. Un gesto que, por cierto, debemos repetir al día tantas veces como sea necesario. «Cada uno debe valorar  sus fuentes de riesgos», nos invita a hacerlo.
Así, a los lavados de manos imprescindibles cada vez que se va a manipular alimentos (ya sea preparándolos o sentándonos a la mesa) y a los también obligatorios después de ir al baño, debemos sumar otros en función de nuestra actividad. «Si se ha cambiado el pañal de un bebé, tocado una mascota...», pone como ejemplos Sara, que anima a todo el mundo a trasladar este hábito a los más pequeños de la casa.
Le preguntamos también por los hidrogeles. «Es importante habernos lavado las manos antes de usar el hidrogel», aclara Sara, para el que ambos métodos deben ir, y nunca mejor dicho, de la mano. Si bien es cierto que en el caso de no tener a mano agua y jabón, pueden utilizarse puntualmente.
No queremos despedir nuestra conversación con Sara sin hablar con la voluntaria de Cruz Roja sobre cómo está llevando ella personalmente esta situación. «Estoy preocupada, claro, como todos», responde sin dudar y dando un paso más allá de la crisis sanitaria. «Es que es un crisis sanitaria, económica y social», reflexiona en alta voz. A Sara le preocupan especialmente los colectivos más vulnerables. Sabe que serán ellos los que más dificultades tendrán a la hora de afrontar una crisis como la que se avecina. «Las crisis económicas dejan siempre atrás una crisis social muy grave», dice.
En su opinión, para poder salir adelante tendremos que unirnos. «El gran reto es unirnos a todos como sociedad», dice con esperanza Sara, que no quiere que nadie «se quede atrás» y para la que «el que la gente salga de una situación de extrema vulnerabilidad será la clave para poder salir de todo».