Reducir el tiempo para atender un accidente es posible

B.M
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Con la información proporcionada a través de códigos QR, el prototipo Tag For Rescue permite acceder a datos para facilitar la labor de bomberos o sanitarios y mejorar su seguridad

Reducir el tiempo para atender un accidente es posible

Un minuto. Puede parecer poco tiempo pero puede suponer una diferencia en un rescate tras un accidente de tráfico. Por ello todo el tiempo que se pueda ‘dar’ a bomberos o sanitarios para ayudar tras ese suceso puede ser de enorme importancia.
Esta base se puede encontrar en la herramienta Tag For Rescue desarrollada por el grupo de investigación Tidop de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Salamanca en Ávila, que permite mejorar los tiempos de atención en caso de accidente y también incrementar la seguridad de los encargados de la atención.
Según explica el director del grupo de investigación, Diego González Aguilera, la idea surgió con una tesis doctoral, la del ingeniero informático Alejandro Morales, dado que a través de los bomberos de Ávila se pone de manifiesto del aumento del porcentaje de rescates en los que se tienen que personar el servicio de bomberos porque los sistemas de seguridad pasivos y activos de los vehículos actualmente minimizan las víctimas mortales pero dificultan las tareas de rescate.
De ahí surge la idea de desarrollar esta herramienta para mejorar los tiempos de rescate que se hace a través de unos códigos QR que, leídos por un dispositivo tipo tablet y situados en el vehículo, pueden ayudar a acceder a información de mucha utilidad, tanto técnica del vehículo como sanitaria de los ocupantes.
El sistema es sencillo, de bajo coste y robusto ante accidentes, de forma que se colocan los códigos QR en tres partes del vehículo y así hay «garantías de que a través de uno de ellos se tiene acceso a la información».
Alejandro Morales explica que se hizo un estudio de la ubicación más adecuada de los códigos para todo tipo de siniestro, con unos 200 vehículos accidentados, consiguiendo como conclusión que el número de códigos necesarios y su ubicación para que fueran leídos en cualquier tipo de accidente. Se trata de tres códigos QR que se tienen que emplazar en una esquina de la luna delantera, dentro de la tapa del depósito de combustible y en la parte trasera junto a la placa de matrícula.
En cuanto a la información que proporciona el código, se cuenta con la hoja de rescate del vehículo, que ayuda a acceder a información válida para los equipos de rescate en cuanto a elementos de seguridad que tienen el vehículo que pueden ser peligrosos (batería, airbag...) aunque también se incorporan características adicionales del vehículos y, en algunos casos, un modelo tridimensional.
También como parte del trabajo, José Martín, ingeniero informático, se refiere a cómo se incluye la información sanitaria de lo ocupantes del vehículo. Para ello a través de una plataforma web se puede hacer un registro con datos, si las personas autorizan a ello, como el grupo sanguíneo o alergias, entre otros, de los ocupantes habituales del vehículo, de forma que se incorporan al sistema y también se pueden leer mediante el código QR ayudando así a los equipos médicos. En el caso de España incluso se puede añadir el número de la seguridad social para que los sanitarios puedan consultar su expediente.
Para llegar a esta herramienta se ha seguido un cuidadoso proceso de validación a través de diferentes tipos de accidentes, por ejemplo en Cesvimap con vehículos accidentados reales y los propios Bomberos que actuaron en un tipo de siniestro que no conocían con anterioridad, demostrando «que el tiempo de rescate se reduce significativamente», precisa Diego González Aguilera.
Este sistema, ahora un prototipo, podría tener opciones de comercialización en aseguradoras o marcas de vehículos como un sello de calidad, un extra para el vehículo.