Pascuala Gómez entra en el club de los centenarios

E.Carretero
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Nació en Candeleda un 23 de octubre de 1919 y en esta misma localidad ha llegado a centenaria

Pascuala Gómez entra en el club de los centenarios

Pascuala Gómez López, ‘La Churra’, pasó esta semana a engrosar la elitista lista, por eso de que solo unos pocos  logran formar parte de ella, de personas que llegan a los cien años. Ella lo hizo en Candeleda, la localidad que la vio nacer un 23 de octubre de hace un siglo y donde sigue residiendo actualmente.
Hija de Luciana y Claudio, recuerda aún esta centenaria que su madre estaba amasando pan  en la finca familiar de La Sayuela, en El Raso, cuando comenzó a sentir los primeros dolores del parto y que entonces le pidió a su marido que aparejara el burro para poder ir a Candeleda, donde vivían los abuelos maternos, para dar a luz. Sin embargo, entrando en la Plaza del Castillo de Candeleda, Luciana debió apearse del burro para alumbrar a su hija, la primera niña tras dos varones, lo que colmó de felicidad a la familia. Tras ella llegarían otros cinco hermanos.
También en octubre, el mismo mes en el que vino al mundo, pero en este caso un día 20, Pascuala contrajo matrimonio con Cesario Pérez González con quien tuvo a su única hija, María del Carmen, con quien vive actualmente en la localidad que la vio nacer. Tiene, además, esta centenaria, dos nietos y cuatro biznietos, todos ellos testigos del envidiable estado de salud de Pascuala, quien recuerda al detalle momentos vividos en su juventud y mantiene la misma pujanza por disfrutar de la vida que mostró en el momento de su nacimiento. De ello fueron testigos también este miércoles, día de su  cien cumpleaños, el alcalde de Candeleda, Carlos Montesino Garro, que se desplazó hasta el domicilio de la cumpleañera para felicitarla en nombre de la corporación municipal. Lo hizo acompañado por la teniente de alcalde, Susana Martín Campos, y la concejal de Asuntos Sociales, Carolina Nogal Plaza, con quienes Pascuala también compartió los momentos más especiales de una vida larga que ha tenido siempre a Candeleda como testigo.
Entre los regalos que Pascuala recibió en esta jornada tan especial, y entre los que seguro que el mejor fue el cariño de su familia y amigos, también presentes del Ayuntamiento de Candeleda que obsequió a la homenajeada con  un ramo de flores y una tarta.