Una hacienda local sostenible, pero con sombras

Juan Carlos Huerta
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El Consejo de Cuentas, que ha auditado la gestión del Ayuntamiento de Ávila en 2016, con un seguimiento posterior hasta 2019, concluye que sólo se ha saltado una de las 13 recomendaciones, pero que incumple la norma en la gestión de las subvenciones

Una hacienda local sostenible, pero con sombras

Aprobado, pero con algunas observaciones relevantes a tener en cuenta. Así podría resumirse el resultado de la fiscalización realizada por el Consejo de Cuentas de Castilla y León a la gestión del Ayuntamiento entre 2015 y –parcialmente– principios de 2019, de la que informó ayer a las Cortes de Castilla y León.
El citado consejo, que es la institución autonómica encargada de fiscalizar la gestión económica y financiera del sector público de la Comunidad y demás entes públicos de Castilla y León, considera que la situación económica y financiera del Consistorio (gobernado entonces por el PP) ha sido sostenible en cuanto que «cumple, con carácter general, el objetivo de estabilidad presupuestaria y la regla de gasto». El Consejo fiscalizó en 2016 el ejercicio presupuestario de 2015 del Ayuntamiento de Ávila, con un seguimiento posterior del cumplimiento de las recomendaciones, que se ha prolongado hasta los primeros meses del pasado año. De las 13 recomendaciones cursadas, el Ayuntamiento ha corregido total o parcialmente nueve, ha tomado en consideración tres, y ha discrepado en una.
El informe resultante de todo este trabajo lo trasladó ayer el presidente de la institución fiscalizadora, Mario Amilivia, a la Comisión de Economía y Hacienda de las Cortes, en una comparecencia que incluía la presentación del Plan Anual de Fiscalizaciones 2020 y otra fiscalización local, la del Ayuntamiento del municipio salmantino de Serradilla del Arroyo.
Según dicha auditoria, la viabilidad general de la hacienda abulense no esconde varias sombras en la gestión. Una de las principales, que además no se ha corregido ni siquiera con las recomendaciones (la única de la que ha discrepado el Ayuntamiento de Ávila), concierne a la gestión de las subvenciones. «Con carácter general se incumple la normativa aplicable», afirma el Consejo en su exposición, para quien el ayuntamiento no dispone de un Plan Estratégico de Subvenciones ni de un sistema de seguimiento de las mismas que permita valorar los resultados y los niveles de eficacia y eficiencia. Además, subraya que el Consistorio aulense «ha aprobado una ordenanza (BOP 18 mayo 2018) acorde con la recomendación efectuada por el Consejo, aunque se ha podido comprobar que no ha cumplido con la obligación normativa de facilitar a la Intervención General de la Administración del Estado información sobre las subvenciones gestionadas».
Otros dos aspectos de la gestión subrayados con trazo rojo por el Consejo de Cuentas aluden al superávit y al coste y rendimiento de los servicios públicos. En la primera de las áreas, el Ayuntamiento de Ávila ha incumplido la norma puesto que no destinó el superávit presupuestario de 876.221 euros a reducir su endeudamiento; en la segunda, la contabilidad del Consistorio no permite determinar el coste y rendimiento de los servicios públicos, lo que resta fiabilidad a la información sobre costes incluida en la memoria que acompaña a la Cuenta General». Así mismo, para el Consejo de Cuentas, ha existido una «defiente gestión recaudatoria en relación a las deudas de antigüedad superior a 4 años».
modificación presupuestaria. En relación a las modificaciones presupuestarias, recientemente pasto de controversia política entre el actual equipo de gobierno de Por Ávila-Cs y el grupo de municipal del PP –ahora en la oposición–, el ejercicio analizado reconoce que estas modificaciones «son inferiores a la media de las capitales de provincia de Castilla y León, superandola tanto en el grado de ejecución de ingresos como de gastos». En la cruz de este apartado, el Consejo de Cuentas destaca que «el gasto por habitante es inferior a la media, siéndolo también el ingreso por habitante y el ingreso tributario por habitante. El esfuerzo inversor, porcentaje que representa la inversión respecto al total de gastos, se sitúa muy por debajo de la media».
La auditoría pública de dicha contabilidad ha correspondido a diversas áreas de la actividad económico-financiera del Ayuntamiento y, a la sazón, a sus tres entes dependientes –Fundación Municipal Cultural de Estudios Místicos (FMEM), Patronato Municipal de Deportes (PMD) y la sociedad Exposiciones y Congresos Adaja–. Hoy, únicamente sobrevive el último de ellos.
Durante la comparecencia de este jueves, PP y Ciudadanos apoyaron la reforma de la normativa que regula el Consejo de Cuentas para que pueda dar luz verde con autonomía a su informe anual de fiscalizaciones, ya que a día de hoy debe pasar por las Cortes para su aprobación. El PSOE, sin embargo, lo rechazó, argumentando que no renunciará a ningún mecanismo de control al Ejecutivo autonómico. 

En relación al endeudamiento de la hacienda municipal, el Consejo de Cuentas informa de que el porcentaje de deuda viva sobre los recursos corrientes liquidados se situaría, a 31 de diciembre de 2018, alrededor el 71%, siendo inferior al del ejercicio fiscalizado (81%), «cumpliéndose en todo caso con el principio de sostenibilidad de la deuda financiera y no concertándose operaciones de crédito a largo plazo en los ejercicios 2016 y 2017». La deuda viva es la totalidad de la deuda pendiente de pagar que tiene el Ayuntamiento procedente de préstamos a largo plazo con entidades financieras y avales, es decir, es el capital pendiente de amortizar mas los intereses generados. En relación al periodo medio de pago a proveedores, en 2018 se sitúa en todo caso por debajo de los 30 días, también en 2019, salvo en el mes de febrero.

Durante la comparecencia del Consejo este jueves en las Cortes, el procurador del PSOE Miguel Hernández denunció la «opacidad» en la política de gestión económica del equipo municipal en el ejercicio analizado y denunció el «grave abuso» en la adjudicación de subvenciones, de forma «subjetiva» y «nada transparente». Por su parte, el procurador del PP de Ávila Vidal Galicia defendió que el Ayuntamiento  «ha cumplido, lo ha hecho bien y hace caso a las recomendaciones» del Consejo de Cuentas, que emitió un informe en general «favorable» a su gestión. Por último, la procuradora de Cs Blanca Delia Negrete trasladó que el documentomanifiesta que se debe «mejorar» la gestión económica del Ayuntamiento.