CCOO y UGT piden "responsabilidad" patronal

ICAL
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Las centrales advierten de que lo prioritario en la salida del coronavirus es sostener el empleo y defienden que a día de hoy los acuerdos salariales del AENC siguen siendo "totalmente válidos"

Las centrales sindicales empiezan a temerse que el día después de la crisis por el coronavirus los empresarios de la Comunidad, muy críticos con las medidas de Pedro Sánchez, hagan uso de las herramientas que se les facilitó con la reforma laboral de 2012 para afrontar la crisis de origen financiero de esos años y hagan pagar a los trabajadores el pato mediante el despido objetivo, las fórmulas de flexibilidad y el descuelgue de la negociación colectiva. 

Los secretarios Acción Sindical y Negociación Colectiva de CCOO y de Política Sindical, Industrial y Empleo de UGT, Fernando Fraile y Raúl Santa Eufemia, respectivamente, exigen, en declaraciones a Ical, “responsabilidad” a la patronal en un contexto extraordinario por una crisis sanitaria, que tendrá una duración determinada, tras la que deberá reiniciarse todo el sistema económico, con la “máxima prioridad” puesta en el sostenimiento del empleo.

Ambos representantes sindicales coincidieron en que a fecha de hoy el Acuerdo Estatal de Negociación Colectiva (AENC), con las subidas salariales previstas, es válido, y servirá para impulsar el consumo, aunque se comprometen a tener en cuenta en las futuras mesas la situación en la que quede cada sector empresarial para garantizar el empleo. 

Este año, los representantes de los trabajadores y la patronal deben negociar 80 convenios sectoriales, sobre 180.012 trabajadores, de los que se han suscrito solo once y dos nuevos para 34.066 empleados, a la espera de que se puedan retomar de nuevo las mesas, en una realidad que será diferente a la del arranque del año.

Fernando Fraile se temió que los empresarios acudan a la “mala utilización” como se hizo en 2012, de las herramientas de la reforma laboral, para rebajar las condiciones salariales y de otro tipo de los trabajadores, con descuelgues a través de comisiones constituida ad hoc, sin presencia sindical. “Estaremos vigilantes para que no utilicen herramientas no consensuadas para tirar hacia bajo de nuevo de las condiciones laborales”, aseveró. 

Fraile lamentó que aún no se han revertido los efectos negativos de la última reforma laboral y exigió al Ejecutivo de Pedro Sánchez que la derogue de inmediato, como un “elemento clave que no cuesta dinero”, para que no se repita la misma situación que en los años de la crisis financiera y del ladrillo. “El Gobierno debe devolver el equilibrio para que no se use de manera perversa la legislación laboral contra los trabajadores”, sentenció. 

Raúl Sana Eufemia demandó a la patronal que no cargue en el trabajador la recuperación como en la crisis de 2008, a través de las herramientas la reforma laboral, con despidos improcedentes, medidas de flexibilidad y descuelgues salariales, y genere otra gran devaluación y precarización del mercado de trabajo.

Al respecto, indicó que los sindicatos serán flexibles, como siempre, para que la empresa se recupere cuanto antes y trabajarán para ello con los empresarios. “Pido a los empresarios que no usen la normativa laboral para devaluar a la parte social de nuevo en una situación excepcional por la pandemia, que durará 50 0 60 días”, dijo, para indicar que no puede ser que se aprovechen de medidas excepcionales de carácter económico y también echen mano de “herramientas anteriores” de la reforma laboral. “Debemos sumar todos y jugar con las mismas cartas”, sentenció. 

Subida salarial para una recuperación más rápida

Fernando Fraile insistió en exigir “responsabilidad” a todos los empresarios para el mantenimiento del empleo, que será el “eje prioritario” tras la recuperación y aseguró que “debe ir acompañado de un alza de los salarios que permita mantener el consumo interno porque sino el crecimiento económico se resentirá”. “Pedimos esa responsabilidad porque sin empleo y sin salarios será más difícil la recuperación”, razonó.

La situación “no es salir de una crisis como la del 2008, cuando los paganos fueron exclusivamente los trabajadores; se debe mantener empleo y el alza salarial, para salir de una manera igualitaria y lo más rapido posible. Para ello seguiremos planteando los contenidos del AENC”, explicó a Ical. 

Fraile asumió que a ambas partes les tocará “hacer esfuerzos” en la negociación y aceptó que en función de la salida de la crisis de cada actividad “exigirán unos y otros incrementos”. “Hay que compatibilizar el empleo con el alza salarios, aunque eso suponga que todos hagamos un esfuerzo”, dijo.

Raúl Santa Eufemia argumentó que el AENC está en una situación de “impás”, en una pausa por la crisis sanitaria del Covid-19, pero “de momento sigue vigente a día de hoy” y “seguirá su curso” después de esta situación sobrevenida. “Habrá que ver si hay que revisarlo”. 

Santa Eufemia insistió en que sostener el empleo será la prioridad con un sistema “más taxativo y de rayas rojas” en el uso de ETT y empresas auxiliares para la recuperación de la actividad, que no puede lograse “a base de más precarización”.