Solidaridad, la mejor arma contra el aislamiento

E.Carretero
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Abulenses anónimos y profesionales de distintos ámbitos se ofrecen para hacer la compra o lavar el pelo a quienes no pueden e incluso impartir talleres de danza o ejercicios terapéuticos gratis y de modo enon line

Solidaridad, la mejor arma contra el aislamiento

La situación de crisis generada por el coronavirus ha motivado también una oleada de solidaridad. Son muchos de hecho los profesionales, colectivos y particulares que estos días tratan de aportar su granito de arena para hacer más llevadera la situación de aislamiento que vive la población y que afecta especialmente a las personas mayores o a aquellos más vulnerables. De hecho, basta dar una vuelta por las redes sociales, el único lugar donde en estos momentos se puede pasear, para encontrarse con abulenses que se ofrecen a hacer la compra  a mayores, enfermos crónicos o personas con discapacidad y s quienes por sus circunstancias de salud les resulta no solo complicado salir a la calle sino especialmente arriesgado hacerlo por formar parte de esos colectivos de alto riesgo con los que el covid-19 se manifiesta de forma más virulenta.
Personas como José Luis Sacramento, un joven camarero de 38 años que no ha dudado en compartir en varios grupos de facebook su ofrecimiento para realizar la compra a quienes por su situación física o por pertenecer a esos grupos de especial vulnerabilidad no pueden o no deberían acudir a un supermercado o a la farmacia a por medicamentos. «Vivo en una zona donde hay bastante gente mayor y sé que muchos de mis vecinos no pueden salir a la calle», explica este joven camarero del restaurante La Fragua de Martiherrero, cerrado ya como todos los negocios hosteleros, cómo surgió su ofrecimiento que, dice, espera sirva también de ejemplo para otras personas.
Con la misma idea, la de ayudar a quienes más limitaciones tienen, Vanesa Sánchez también se ha ofrecido en las redes sociales a lavar y peinar en sus domicilios a aquellas personas mayores o con problemas de movilidad, y hacerlo además gratuitamente. Ella abrió hace apenas un mes y medio la peluquería VyS, situada en el número 3 de la calle Félix Hernández, y también es consciente de la dificultad que para muchas personas, sobre todo mayores, entraña lavarse el pelo. «Muchas de mis clientas vienen a la peluquería a lavarse porque en casa ellas no pueden», reconoce Vanesa al explicar por qué en un primer momento el gobierno de Pedro Sánchez llegó a incluir las peluquerías entre los servicios prioritarios. Ahora, con su negocio cerrado, Vanesa se ofrece a ayudar de forma desinteresada y con la protección correspondiente a  aquellas personas que no puedan lavarse el pelo.
Y solidaridad también la de Leyre Blanco, propietaria del centro de salud Bambú Blanco, donde se ofrecen servicios de fisioterapia y también escuela de baile. Leyre, como otros muchos autónomos y empresarios, se ha visto obligada a cerrar su negocio de momento si bien sigue ofreciendo sus servicios de forma on line a sus clientes y alumnos. Y a también a quienes no lo son porque pensando en  hacer más llevadero el confinamiento de los abulenses y convencida también de los beneficios que para la salud tiene estar activo y moverse ha empezado a colgar en el perfil de facebook de Bambú Blanco no solo talleres de baile como el de pasos de bachata que ya ofreció este domingo o el de salsa en pareja que ofrecerá esta tarde  sino que en breve también compartirá con sus seguidores y de forma gratuita consejos y ejercicios terapéuticos sencillos para cuidar la espalda y otras partes del cuerpo. «Hay que continuar en movimiento», reconoce esta profesional que es consciente de que en estos momentos el riesgo de caer en el sedentarismo es muy elevado, además de perjudicial.
Vanesa, José Luis y Leyre son solo tres ejemplos de que la generosidad y la solidaridad son las mejores armas para vencer a la adversidad.