Apuesta por la lectura en las bibliotecas municipales

D.C
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El Ayuntamiento reforzó en verano los servicios de sus tres centros para ayudar a solventar los muchos impedimentos que impuso la pandemia de la covid-19, entre ellos la eliminación de la campaña de lectura en dos parques y la piscina

Con un panorama muy diferente al de años anteriores, debido a la obligación de reducir aforos, mantener distancias y la eliminación de la veterana campaña ‘Lee en verano’ que convertía dos parques y la piscina municipal en lugares ideales para le lectura, el área de Cultura del Ayuntamiento de Ávila diseñó para el estío de este atípico año una programación diferente con la cual, apostando por la seguridad, incentivar a los abulenses a que no dejasen de utilizar, con las máximas facilidades y algún atractivo nuevo, los servicios de lectura que ofrece en sus tres bibliotecas también en ese tiempo de vacaciones.
A esa campaña de incentivación de la lectura respondió muy bien la ciudadanía abulense, según informaron fuentes municipales, ya que aunque en menor medida que en veranos anteriores la demanda de esos servicios culturales fue notable.
La primera medida para ayudar a que las bibliotecas fuesen un lugar de referencia para el ocio estival fue que desde el día 1 de julio las tres bibliotecas municipales ampliaron sus servicios a los usuarios. La de la Posada de la Feria abrió de lunes a viernes de 9,00 a 14,00 y de 15,30 a 20,30 horas, y los sábados de 10,00 a 14,00, y la José Jiménez Lozano y la Olegario González de Cardedal hizo lo propio de lunes a viernes de 10,00 a 14,00 y de 17,00 a 20,00 horas.
Además de ampliar el tiempo de atención al público con respecto a lo que se había establecido después de la reapertura con la ‘nueva normalidad’, se permitió la utilización de las salas de consulta y el acceso a Internet, y cumpliendo con la normativa que a tal efecto aprobó la Junta de Castilla y León, se contó con un total de 38 puestos de lectura y 12 de internet. 
Con todas esas ‘facilidades’ para los usuarios, durante los meses estivales se registraron 1.444 usuarios en las salas de consulta de as tres bibliotecas (633 en julio y 811 en agosto), mientras que en los puestos de lectura de internet se contabilizaron 322 (166 en julio y los mismos en agosto).
En lo que se refiere al servicio de préstamo y devoluciones, informaron fuentes municipales, se continuó con la atención presencial de los usuarios con cita previa o sin ella, mientras que los documentos devueltos y las nuevas adquisiciones se mantuvieron 72 horas en cuarentena, para garantizar su total seguridad.
Ante la suspensión por motivos de seguridad para reducir los riesgos de contagio del coronavirus, de la campaña ‘Lee en verano’, que abría puestos de préstamos de libros para lectores de todas las edades en los parques de la Avenida de Juan Pablo II y El Recreo y en la piscina de la Ciudad Deportiva, desde las bibliotecas municipales se puso en marcha un programa de fomento de la lectura diferente que permitió a los usuarios seguir accediendo a la lectura desde un uso seguro de las instalaciones y los recursos municipales. Para desarrollar esa campaña, a la que se denominó ‘Lee seguro’, el Ayuntamiento adquirió en todas las librerías abulenses (para de esa manera ayudar también al comercio local) un total de 318 libros y revistas, distribuidos de igual manera entre los tres centros de la siguiente forma: 159 para lectores infantiles (54 para la Posada de la Feria, 57 para la José Jiménez Lozano y 48 para la González de Cardedal), 51 para público juvenil (18, 14 y 19, respectivamente) y 108 para usuarios adultos (36 para la Posada de la Feria, 34 para la Jiménez Lozano y 38 para la González de Cardedal).
Fundamentalmente con este fondo se desarrolló el programa denominado ‘Bibliosorpresa’, que tenía como objetivo ayudar a los usuarios a seleccionar lecturas en los meses de verano, fundiendo los gustos personales con alguna aportación ‘inesperada’ por parte de las bibliotecas. 
Con el único requisito de poseer el carné de las bibliotecas, hasta un millar usuarios solicitaron el préstamo, durante un mes, de un lote de tres libros con títulos sorpresa o de su temática preferida, invitación a la lectura que llevaba como regalo una bolsa de colores serigrafiada con el eslogan de la campaña. Los lotes se podían solicitar en las propias bibliotecas, mediante el teléfono, o a través de formularios en su blog.
A modo de resumen, las estadísticas de uso del servicio de préstamos y devoluciones en las tres bibliotecas municipales durante los meses de julio y agosto cuentan que hubo 4.788 préstamos (2.650 en julio y 2.138 en agosto) y 4.538 devoluciones (2.205 y 2.333 respectivamente).