El Valencia golpea tarde, pero con fuerza

SPC
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El Valencia golpea tarde, pero con fuerza - Foto: Julio Muñoz

Cheryshev y Gameiro, en el descuento, rescatan un empate ante un gran Betis que se adelantó en la eliminatoria con un cabezazo de Loren Morón y un gol olímpico de Joaquín

La reacción del Valencia, cuando estaba hundido con un 2-0 favorable al Betis, acabó ayer en un 2-2 final -con un tanto de Gameiro en el último minuto- y con ello algo de ventaja para la vuelta de esta semifinal de Copa del Rey, que se decidirá el 28 de febrero en Mestalla, donde el valor doble de los goles pueden tener peso.
En la primera parte se sucedieron las alternativas en un partido de fuerte ritmo, de equilibrio y respeto que pudo abrir cualquiera pero que lo hizo el cuadro verdiblanco, con un centro de Sergio Canales, remate de cabeza de Sidnei y remache también con la ‘testa’ de Loren Morón para colocar el 1-0 con el que se llegó al descanso.
En la segunda mitad, Joaquín, de gol olímpico puso el 2-0 para los andaluces, pero el tanto logrado por el ruso Cheryshev y después el del francés Gameiro pueden darle ventaja al conjunto ‘che’.
Se midieron dos equipos que llegaron a esta importante ronda del torneo copero al alza, sobre todo el visitante después de un dubitativo inicio de temporada en la que incluso se cuestionaba a su técnico, Marcelino.
El preparador asturiano planteó de salida un dispositivo táctico de contención al tener el Valencia en la recámara la vuelta en su estadio, por lo que esperó bien parapetado el arreón sevillano.
A las primeras de cambio llegó un importante contratiempo para la formación que dirige Quique Setién, pues Marc Bartra, uno de sus centrales, quien había forzado para jugar después de no acabar por lesión el partido del pasado domingo ante el Atlético, se resintió de su dolencia muy pronto.
Su puesto lo ocupó el murciano Javi García a los 10 minutos y ese lance pareció coincidir con el inicio de un mayor protagonismo del equipo levantino para equilibrar el juego en el centro del campo, aunque siempre pendiente de las acometidas locales y atento a los contragolpes.
En este partido de control en ambos conjuntos, el Valencia apareció cerca de la media hora de juego con dos acciones consecutivas en la que resaltó la figura del meta bético, Joel Robles, quien en la primera adivinó la intención de Rodrigo y en la segunda un cabezazo con mucha intención de Santi Mina.
La respuesta local llegó poco después en un centro pasado de Canales, el más desequilibrante de los de Setién, al que llegó Guardado pero le salió el remate forzado demasiado cruzado.
Al tanto de Loren, cuando se moría la primera parte, le sucedió otro de Joaquín, en un llamado gol olímpico, directo de saque de esquina. No concedió antes de consultar el colegiado con el VAR, lo que dejó tocado al Valencia.
Marcelino movió el banquillo e hizo ingresar a los franceses Kevin Gameiro y Geoffrey Kondogbia para dar mas potencia a su delantera y centro del campo ante un rival desatado y en busca del tercero con el apoyo de su enfervorizada afición.
La reacción visitante llegó a los 70 minutos. Cheryshev acortó distancias, lo que le dio alas a los suyos no solo para este partido, también para una vuelta que se prevé muy competida.
El Valencia pudo empatar antes, pero un cabezazo del ruso acabó con el balón en el poste, aunque sí lo hizo ya en la prolongación con el de Gameiro que pone algo de ventaja para los valencianistas.